lunes, 6 de junio de 2011

¿ Es la vida una tragedia?

Un chico y una chica estaban sentados en un banco hablando:
(Ella comienza a hablar)

- Yo estaba harta de comidas con mis padres y mis abuelos así que salí a darme una vuelta... Es alucinante la sensación que se tiene cuando paseas por una ciudad desconocida en la madrugada, y de pronto se puso a nevar. Yo, sola, en Moscú y nevando... Imagínate...

- Ya, no me digas lo que pasó después...¿te perdiste?
- Si... pero cuando el terror empezó a invadir mi cuerpo una silueta apareció entre la nieve. Era un chico; hablaba español, al menos un poco y me dijo donde podía coger un taxi. Yo desconfié al principio pero algo hubo en sus ojos que me atrapó (perdiendo su mirada en el vacío). Y allí estaba; con un chico ruso bajo la nieve en Moscú.
- ¿Y os besasteis?
- Sí, nos besamos bajo la nieve durante 10 minutos...
- ¿Así, sin dar nombres?
- No, el beso fue después de una noche de fiesta... ¡Que locura! Un chico al que no iba a volver a ver en mi vida  me salvó de una noche de alcohol y tarta.
- ¿Y bien?
- Ya está no hay mas... pero es tan nostalgico...
- Es triste...
- Si...

( Hubo un silencio) El chico habló:
-¡No! espera. ¡no es triste!
-¿Como?
- Estamos tan condenados a vivir de los resultados de los procesos que nos depara nuestra vida que no tenemos en cuenta el proceso en sí... Si algo sale bien perfecto pero si algo sale mal nos deprimimos. En tu situación, el proceso fue perfecto pero el desenlace triste... ¿ por que no te quedas con eso?
- Bueno...( pensativa) Hay más... De la historia, digo...
- Cuenta
- Resultó que al día siguiente estaba muy deprimida y resacosa. El vuelo de vuelta se retrasó encima 4 horas por la intensa nevada. Ahora la nieve no era un factor emocionante y romántico. Estaba deseando volver a España. Para pasar el rato dejé a mis padres y me volví a perder por el aeropuerto con la motivación para andar de encontrarme con el. Eso era casi imposible pero, de sueños vive uno... El caso es que las estadísticas indicaban eso, y la casualidad todo lo contrario... Allí estaba, sentado con 2 maletas esperando el mismo avión. Era el, el chico que no volvería a ver en mi vida estaba allí al día siguiente: En mi vida. Era la oportunidad de acercarme y resolver todo aquello. Me lancé como una loca a correr, en la lejanía, entre el bullicio y entre el silencio que poseen los aeropuertos internacionales. Pero algo me frenó en seco. Apareció una dulce muchacha que se le abrazó al cuello y le besó. No daba crédito a lo que veía pero con mi careto de muerta me dí la vuelta y regresé para mi sitio.
- ¿Entonces?
- En este caso el proceso fue triste y los resultados también...
-¿ Que resultados?
-Volví a España y aquí estoy...
- ¿Y... cierras el proceso?
- Sí...Y los resultados.
- Es decir que todos los años vas a Moscú a ver a tu familia en Navidad y no sabes si el año que viene te lo puedes encontrar... o el siguiente, o el siguiente al siguiente y mientras te lamentas por aquella noche. Pero si el año que viene te lo encontraras y todo fuera bien entonces hablarías de unos resultados y un proceso dignos de la mejor película romántica. Pero no, no es así. Te empeñas en cerrar el ultimo acto con una expresión de pena...
- ¿ Y que quieres? No lo voy a volver a ver en mi vida...
- Ya...( sonriendo) ¿A caso no es la vida una tragedia, la mires por donde la mires?

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