lunes, 21 de marzo de 2011



De la tarde

el cisne  es el ave que avanza sobre césped
tumbado me encuentro con ellos,
me miran con sus globos perdidos,
suspendidos en la cuenca de líquido rosa...
rosado está el cielo.
Mi ombligo es la piscina del color perla de sus plumas.
sus alas se agitan cuando me ven retorcerme, saciado,
el efímero placer en las cuencas de líquido rosado,
el voluptuoso placer del césped, que me prueba.
Oxitocina para las aves.




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