viernes, 17 de septiembre de 2010

CAPÍTULO 10: ESTÁN ESPERANDOTE

CAPÍTULO 10: Están esperándote.

Faltaban apenas 2 semanas para que Indiana partiera a las zona B. Todo andaba en calma desde que Airine dejó claro que Andy no iba a escaparse de Hades. El buen tiempo se apoderaba de Hades. Septiembre entraba en todas las vidas de sus habitantes pero el calor placentero y su primavera sudafricana comenzaba a notarse.
Alissa se pasaba a visitar a Eva a menudo para ver como se encontraba. Jack y Pierrot decían que todo marchaba sobre ruedas. Alissa no sospechaba en ningún momento sobre lo que había ocurrido aquella noche que descubrieron a Eva con la droga.
Por otro lado Alissa aprovechó para tomar confianza con Paul. No hablaban de lo ocurrido aquella noche que se besaron, pero ambos sabían que si seguían viéndose era por algo. Lo malo es que tenían que hacerlo en secreto. Paul estaba vigilado constantemente por las cámaras de seguridad. Solo cuando tenía espacio libre quedaba con ella para hablar de muchas cosas. De vidas pasadas, pero siempre respetando el beso. Sin volver a repetirlo. Sin atrevimientos.
Pero ocurrió algo una noche. Emily los perseguía a ambos para ver que hacían. En secreto, desde las sombras. Pero fue pillada por Alissa, que la descubrió entre unos matorrales mientras Paul le formulaba una pregunta importante. –Alissa,¿ tu y yo que somos ahora mismo?- A la chica no le dio tiempo a contestar. Cuando vio a Emily, lo único que dijo fue- Oye esa mujer nos vigila- De forma rápida se solucionó aquel embrollo que se acababa de producir. Alissa y Emily incluso crearon una especie de amistad que las llevó a quedar para tomar café más adelante:

Y allí estaban. Una frente a la otra y el café. Emily hablaba:
- Y se mucho de aquello. Cuando Paul trabajaba veía mucho la televisión. Se que lo pasarías mal.
- Si. En serio… Me sentía a gusto con mi propia imagen, al menos durante unos años. Pero todo se me vino encima. Era como respirar un aire sucio. O respirar agua.
- Sensación de ahogo…¿no?
- Si…
- Se lo que es eso… y es muy duro.
- y lo peor de todo es que cuando quería salir de todo aquello no podía. Hasta que descubrí esto… que por el momento no se si me ayuda o no. (riendo).
- Dios mío. ¿Y piensas en la cantidad de gente que habrás dejado fuera?
- Intento no hacerlo. De hecho apenas he tenido tiempo de pensar mucho en mí misma.
- Habrás estado ocupada con Paul. ¿no?
- ¿Que? ( pregunto Alissa asustada por la pregunta)
- Con Paul, digo. No se… os lleváis bien…
- Si,pero ahí acaba todo.
- No se por que os empeñáis en mentir, te lo digo de corazón. Pero me refiero que no se por qué, es decir. Se que no podéis decirlo en voz alta pero a mí si podéis contármelo.
- No se a que te refieres.
- Bueno. Se que Paul está enamorado de ti. Y el sabe quien eres…
- ¿ y quien soy? ( preguntó Alissa de forma desafiante)
- Eres Afrodita… la diosa del amor, jajajaja ( riendo de forma resignada)
- Era, era, ¡Era! Ya no soy nadie.
- Lo eres. Eres su carne, eres su cara.
- Afrodita era rubia, tenia los ojos claro y era dulce. No soy nada de eso…
- ¿ Has oído hablar de la profecía autocumplida?
- Tengo una canción sobre eso… ( contestando de forma ágil)
- Escribías bien tus canciones, me gustaban.
- Gracias… ( pensando que toda esa conversación estaba siendo un disparate)
- Y esas ideas, esa mano que escribía las canciones, ¿no eran tuyas? ¿o También de Afrodita?
- Había una parte de mí en Afrodita, tengo que admitirlo. ¿ era lo que querías escuchar?
- ¿Y una parte de Afrodita en ti?

Esa pregunta le caló hondo a Alissa. No se había despojado todavía de sus demonios y empezaba a cansarse. El contrato decía perfectamente que todo se dejaría atrás. Comenzaría una nueva vida, pero no todo se olvida. Alissa no supo que contestar a esa pregunta entonces arremetió ella con otra:

-Sigues enamorada de Paul ¿no?

Ahora Emily era la que se quedaba sin palabras. Pero contestó:

-¿De verdad te importa?
- Si. Mira, no me siento como una rival para nada, porque para Paul no significo nada. Solo es un amigo, un amigo y nada mas. Pero antes de que te sientas celosa prefiero no inmiscuirme en nada.
- Yo no quiero que te sientas incomoda. Solo quería hablar contigo.
-¿Sobre que? ( preguntaba Alissa desesperada)
- Solo decirte que no quiero que Paul sufra. Quiero que sea feliz. Y quería saber si tu le ibas a dar esa felicidad que yo nunca supe darle.
- Puff, En serio… Paul y yo no somos nada. Solo somos amigos.
-¿ te ha besado?
-No… ( mintiéndole)

Emily entonces la cogió de la mano y mirándole a los ojos le habló.

- Escuchame, Alissa. Nunca llegarás a ser nadie en el mundo en el que ahora vives. Muchos hubieran matado por haber estado en tu lugar ganando millones, yendo de fiesta en fiesta sin tener que llevar ningún gasto ni una sola deuda. Y lo peor de todo es que parece que eso que muchos ansían tu lo llevas como una carga en la espalda de la que no te puedes desprender. ¿Crees que podrás salir adelante con un hombre a tu lado? ¿ llevando una vida sencilla? ¿ andando por la calle y que nadie te reconozca? Eso es despreciable. Nunca lleves esa vida si no quieres acabar mas muerta de lo que estás.
- Lo siento, pero no pensamos igual. ( Dijo Alissa cortándole)
- Ya. Espero que ningún día vengas en mi busca pidiendo ayuda porque no tienes ni idea de cómo se vive siendo una persona mediocre.
- ¿ Que ocurre?. ¿ que nunca has llegado a tocar el cielo y eso te jode?
- Solo digo que no hagas daño a Paul y no seas tonta. Arregla tus errores antes de que ellos te consuman..

Tras esa tensión hubo un silencio y Alissa, relajándose y echándose hacia atrás, apoyándose en el respaldo preguntó:

- Sigues enamorada de Paul ¿no? Antes no me has contestado.

Emily dejó caer una lágrima que acabó mezclándose con el café del fondo de la taza pasando desapercibida una gota de sal entre otras muchas gotas oscuras de azúcar. Después recogió sus cosas y salio de la cafetería.


Alissa salio de allí un poco nerviosa por lo que acababa de ocurrir, pero prefería no pensar en nada y se dispuso a descansar en casa un rato. Por el camino se encontró a Airine. Hacía ya varios días que no la veía y pensó que estaría bien preguntarle como iba todo lo relacionado con Andy:

-Va todo sobre ruedas( dijo Airine)
-¿Si? ¿No ves nada raro?
- Oh! No. Ya te dije. Andy es un buen chico y lo mejor de todo es que estamos congeniando de una manera fantástica.
-Ah ¿si? ¿Y que hacéis ahí abajo toda la noche?
-Bueno, está el señor Apolo. No hacemos nada. ( sonriendo)
-Me refiero a… ( poniendo los ojos en blanco) Si seguís buscando frecuencias de Onda por la radio.
-mmm si, claro. Además hablamos de muchas cosas. Es como un club. Además a Andy le sienta muy bien porque está triste por la partida de su madre.
-¿Pero eso te lo dice el? ( preguntando de forma sospechada)
-Si, bueno. Dice que… dice muchas cosas. Pero va a echar de menos a su madre.
-Bueno, lo que debería de hacer entonces es estar mas unido a ella. Indiana estaría muy agradecida de tener una muestra de cariño en su casa. Porque según dice ahora mismo son todo malas caras.
-Ya, se lo digo a Andy. Pero el está muy concentrado.
-¿ En que?
-Pues en nada, solo… que ahora mismo está descubriendo sus sentimientos hacia mí. No sabes lo que cuesta…
Alissa la miró y sonrió. Entonces se despidieron ya que habían llegado paseando hasta la puerta de casa.

Alzó la mirada hacia la casa de Jack y Pierrot pero no hallaba vida ahí dentro. Se preguntó donde estarían.


Jack y Pierrot se encontraban con Eva en la puerta del departamento de seguridad. Pierrot habló:

- Se que conoces perfectamente el paradero del hombre que te proporcionaba las drogas. Y el no haberlo encontrado me crea una especie de mal rollo. Se que has sido capaz de hacer cualquier cosa con tal de chutarte.

Jack interrumpió:

-Creo que lo mejor es lo que hemos venido a hacer hablar con Paul.
- Por favor ¡No! Alissa podría ser perjudicada. ( Dijo Eva desesperada)
-No te preocupes. Eva, tu no tienes culpa, algo ocurre y lo vamos a solucionar.
-Pero si no confiáis en Paul, como vais a creer sus palabras.
- Créeme. Se encontrará tan encerrado que tendrá que hablar.
-Por favor, no hagáis eso, me llevarán al hospital. Y no quiero… Os juro que os diré que día viene el hombre que me pasa las drogas. ( Dijo Eva de forma asustada)

Jack y Pierrot no le hicieron caso y 10 minutos después eran recibidos en el
Despacho de Paul:

-Bueno, y decidme ¿ como va todo esto?
-Bien, Paul. ( dijo Pierrot)
-Supongo que estarás al tanto de Los informes que te envía Alissa. ( recalcó Jack).
- Si, bueno, hablo mucho con ella. Le pedí que me trajera a Eva para hacerle unas preguntas y veo que os ha mandado a vosotros.
-No, no nos ha mandado ella.
-Bueno, entonces, mejor. Ya me dijo que estaba instalada en vuestra casa.
-Si. ( dijo Pierrot de forma sarcástica)

Paul se dirigió a Eva:

-¿Como te encuentras?
-Se encuentra bien. ( Contestó Pierrot de forma rápida)
-Se lo he preguntado a ella ( Dijo Paul con una mirada hiriente)
-Ya, perdón…
- Dime Eva ¿como te encuentras?

Eva dio un salto de la silla y se puso de rodillas llorando y gritando:

-¡Por favor Paul! ¡Por favor no me llevéis otra vez al hospital!¡Te lo pido por favor! ¡no hagas que me lleven al hospital otra vez!
-¿ Que? ( dijo Paul horrorizado)

Los dos chicos intentaron calmarla y sentarla en la silla de nuevo. Tras conseguirlo y darle un vaso de agua, Paul, que empezaba a sospechar de todo aquello comenzó a preguntar:

-¿ Que coño está pasando aquí?
- Teníamos que decírtelo… ( dijo Jack)
- ¿el que?
- Eva sigue tomando drogas. ( Dijo Pierrot)
-¡¿que?!
- La otra noche la pillamos metiéndose una raya, ¡a escondidas!
-Eva ¿ eso es verdad?
- ¡Si! ( llorando) Pero no tengo la culpa, estoy enferma.
-¿ Enferma? ( preguntó Paul indignado)
-Si, ¿que pasa? Tu no lo sabes porque nunca lo has estado. ¡Nunca nadie me ha prestado ayuda! ¡Nadie se ha preocupado por mí aquí, en esta maldita ciudad! ¡Es todo una encerrona!

-¿Como? ( preguntaba Paul impresionado)

-Paul, hablemos claro. Eva nos lo ha contado todo. Y tiene razón. No tiene ninguna culpa. Verás… Hay gente que le ha cobrado a ella dinero por venderle droga.
-Eso es imposible… ( Dijo Paul negándose rotundamente).
-No, no lo es. Paul, si sabes algo mejor que nos lo digas. Sabemos perfectamente que a Eva le han pagado por hacer trabajos estando ella enferma.

-Eso no puede ser…
-¿Ah no?
-No…
-¿ Entonces como consigue esa droga?
-No tengo ni idea, pero escuchadme. Se que… ¡Joder!

Paul miró a las cámaras que grababan en el despacho. Entonces como hizo con André y Corrina, cogió un papel y un lápiz y escribió:

“ Se que puede estar pasando eso. No os puedo ayudar. Si lo hiciera todo acabaría para mi e Hades”

Jack y Pierrot leyeron y contestaron:

-¿ Que se supone que significa esto?

Paul los miró fijamente y después contestó:

- Hay que hay gente buena y gente mala. Tened cuidado.
- ¿ Y que se supone que debemos hacer?¿ tomarnos la justicia por nuestra mano?
Paul contestó de nuevo:
- Tened cuidado…

Jack y Pierrot miraron a Paul atónitos. Eva, sin embargo sonreía de alegría y gozo. Su problema podía acabarse…


A la mañana siguiente, todavía estaba oscuro cuando sonó la puerta de casa de Indiana. Ella permanecía sentada en frente de la mesa con un café en la mano. Miraba al vacío.
Se levantó a abrir la puerta. Un hombre trajeado de raza negra permanecía con la mirada clavada en la todavía somnolienta mujer. Detrás de el, dentro de un todo terreno sin techo, permanecía Paul, que tenía cara de estar pensando en muchas cosas.

El hombre trajeado habló con una voz profunda y no muy amistosa- Están esperándote- Indiana cerró la puerta echando antes un vistazo al interior de su casa. Se montó en el automóvil. Saludó a Paul e intercambiaron unas palabras:

-¿ Que Paul? ¿ Demasiado Sueño?
-No, solo que no me gusta despertarme y ver que todavía no ha amanecido.
-A mi tampoco me gusta…
- Tienes ganas de ver tu nueva casa?
-Si… aunque es demasiado temprano…
- Mejor, así Hades no se entera de nada ( cambiando de postura en el asiento) Ni tampoco sus habitantes.

Paul miró a Indiana como con cara de miedo y luego cada uno se inmiscuyó en sus propios pensamientos.

Mientras, Andy despertaba al escuchar el ruido de la puerta cerrarse. Se levantaba y reaccionaba; Su madre no estaba ya en casa. Se la habían llevado a visitar la zona B, su futuro hogar. Entonces Andy supo que estaba el final cerca, todo se iba a acabar. De hecho estaba mas cerca de lo que el pensaba.

Había suficiente claridad para que se pudieran apreciar las gigantes murallas y vallas que se paraban La zona A de la zona B. Se abrieron las compuertas y entonces allí estaba, El cartel del Bienvenido a la zona B. Y todo parecía diferente. Había casas mas esparcidas por todo el territorio, mucho césped, unas farolas preciosas, unos caminos de tierra que eran protegidos por baldosas de color gris. En la Zona B todo era subir de categoría. Aquello no parecía Hades, sin embargo lo seguía siendo. Entonces el todoterreno paró e Indiana pudo ver a alguien de lejos. Era una chica que se acercaba sonriéndole a ella. No la reconocía. ¿quien podía ser? Estuvo pensando durante un tiempo hasta que se le vino un nombre a la mente. Sabía que cuando ella y su hijo discutieron, Andy no llevaba razón. Era Ellie, tan guapa como un ángel. Por fin podría decirle a Andy que esa chica estaba cerca. Lo que Indiana no sabía es lo que la presencia de Elli allí y por consiguiente que Andy la creyera cambiaba las cosas.



CONTINUARÁ…

1 comentario:

  1. Ahora se van a pelear en el barro las dos chicas por Andy?xD

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