miércoles, 18 de agosto de 2010

Capitulo 6: Ellie


Ellie permanecía sentada en los asientos del despacho del comisario. Tenía 10 años. Era una niña que llamaba la atención: Sus ojos azules, su pelo rubio y esa expresión que la hacía única. Todos, hombres y mujeres se quedaban prendados por la belleza de esa niña. Incluso el comisario. Que la observaba atentamente. Hasta que recibió una llamada:
-Dime… Si… Correcto. ¿ Y con la niña que hacemos? .... Bueno, ahora aclararemos eso.
Cuelga.  El comisario se dirige a la niña:
-Pequeña, ¿ podrías salir del despacho un momento y llamar a la agente que espera fuera.?
Ellie le hizo caso y  salio; A la vez entró una mujer vestida de policía. Ella habló:
-¿ que pasa jefe?
- Han muerto sus padres. Estaba claro… Deuda mafiosa. Esos dos estaban metidos en la banda. A lo mejor ni lo sabían… pero basta con pedir un favor para que ellos te pidan otro, no lo cumplas y te maten.
Ellie escuchaba fuera. Todo, lo escuchaba todo.
-       Tengo que hablar con el fiscal, que cierre el caso… Pero ¿y con la niña que hacemos? No se que hacer ,agente Polley. ( frotándose la cara de agotamiento).
-       Llame al fiscal Fisher, el sabrá que hacer. Yo me quedaré con la chica mientras.
-       Bien…
La agente salio y se llevó a la niña que, asustada, sabía que sus padres habían muerto. El comisario llamó al fiscal Fisher:
-Señor Fisher, ¿ puedo subir a sus despacho?... Si, se que es muy tarde ya, pero hay un asunto que resolver. Bien. Gracias.
El comisario se metió en el ascensor y subió 3 plantas, donde se encontraba el despacho del fiscal. Entró y se sentó.

-       Señor, no son horas, pero bueno, creo que podríamos dar con la banda armada de los Contini.
-       ¿ que ha ocurrido? ( despegando la mirada de unos documentos que leía)
-       Verás, ha ocurrido algo…Le cuento. Un matrimonio, normal, como puede ser cualquiera,  habían salido a las 8 de la noche de su casa dejando a su hija en casa de la  vecina. Ellos  habían prometido que volverían al amanecer pero ambos sabían que lo que iban a hacer es huir muy lejos dejando a su hija abandonada. El asunto es por qué lo hacen. Verá, señor. Ese matrimonio habían pedido a una mafia que usted y yo conocemos, un favor.  Ese favor, al parecer, se produjo por parte de la mafia pero ellos pidieron otro a cambio.  Que por el momento no sabemos cual es pero que tiene toda la pinta de ser un favor de los gordos.  Este matrimonio, sintiéndose presionados intentan tomarse la justicia por su parte y huir de la ciudad. Esto ocurrió la semana pasada.  La sorpresa fue que estaban siendo vigilados por dos capos de esta banda organizada y justo al salir de su casa para escapar estos dos hombres les pidieron cuentas.  Bien… ( respirando) ahí tiene un problema. El matrimonio no hace otra cosa que encerrarse en casa y esperar a que se despisten los agresivos hombres para poder escapar. Lo que nos lleva a lo que ha ocurrido esta noche.  Ambos consiguen escapar sin ningún problema. Consiguen llegar a la autovía  y después una carretera comarcal hacia Lesburg, para dormir allí.  Pero antes de llegar y yendo por un camino con árboles a ambos lados, todo oscuro, un coche les viene de frente por una carretera que solo tienen un carril y un único sentido. ¿ que espera usted que pase? De el coche que viene de frente surgen dos cosas. Uno: unas luces muy luminosas que ciegan en cuestión de segundos al matrimonio, que permanece asustado; Y dos: dos metralletas que comienzan a disparar como locos. No tardan en darle al conductor que, evidentemente, pierde el control del coche. Y chocan contra un árbol perdiendo así ambos la vida. Y dejando a su hija huérfana para siempre.
-       Entiendo… es bastante… fuerte, esto que dices. Comisario Cobbs. Siendo de donde somos es difícil ver algo así. En este pueblo solo hay de vez en cuando una disputa entre prostitutas de las vegas y  algún que otro borracho. Los tiempos están cambiando  comisario…. ( pensando) Entonces los Contini se encuentran cerca. Podríamos investigarlo y si somos listos hacernos con el mérito de haber metido entre rejas a los cabecillas de su banda.
-       Si, señor.
-       ¿ y  la niña?
-       Eso es el asunto que me preocupa en estos mismos instantes…
-       Bueno… llévela a un hogar de acogida. Si no tiene familia.
-       Bueno señor…no se. He hecho varias llamadas esta noche y la única familia que tiene es en Europa. Noruega.
-       Joder…( sorprendido) ¿ que puta clase de favor pedirían esa familia?
-       Nada grave supongo… Pero jugar con fuego puede quemar, Señor.
-       Bueno… llama a el hogar del pueblo y que se la lleven.
-       Bueno, yo había pensado en algo mas… no se… algo mejor. 
-       ¿Algo mejor?  No hay nada mejor.
-       Bueno si… Usted, una vez mandó a alguien a un sitio…
-       ¿cómo sabes eso? ( extrañado)
-       Señor, usted mismo hizo que yo llamara…
-       ¿ pero yo te diría que no lo volvieras a mencionar?
-       Si, pero no lo he mencionado a nadie… Señor, solo a Usted.
-       Bien, porque si alguien se entera de que tengo contacto con ese lugar, se me caería la cabeza.
-       Ya…lo se señor…
-       Bueno ( mirándolo de reojo) ¿La llevamos a  allí?
-       Eso tenía pensado señor.
-       Bueno, realizaré la llamada y en breve se la llevarán. Y caso cerrado. ¿Sabe?
-       Como que cerrado… tenemos que coger a la banda de los Contini , Señor.
-       No. Si nos pusiéramos a hurgar en todo este asunto  los agentes del gobierno, que también los buscan y otras comisarías  se pondrían a dar el coñazo, preguntarán por la niña e investigarán. ¿Y  a quien encontrarían?... A mí… Este asunto se cerrará y se acabó eso de llevarse el mérito de atraparlos. Los de Hades se encargarán de que todo parezca un accidente. Y fin. 
-       Bien señor… entonces pediré que traigan a la niña a su despacho.
-       No, ahora le diré yo donde debe llevarla….
-       Bueno…
El comisario salio del despacho y Ellie fue llevada a Hades, donde quedó bajo la vigilancia de un tutor.
Era de noche en Hades. Indiana se encontraba en su casa, mirando al vacío en la mesa, terminando de cenar. Andy, su hijo, bajaba por las escaleras.

-       ¿ A donde vas Andy? ( dijo su madre sin volver la cara)
-       Quiero dar un paseo; Mamá… ¿ me perdonas?

Indiana se puso a llorar desconsolada, pero intentando que no se notara guardó la compostura y cogio un sobre que no había abierto pero sabía perfectamente que significaba. Y le habló a su hijo.

-       Andy… tenemos que hablar.
-       ¿Sobre que?
-       Pero prométeme que no te volverás un loco, cuando te lo diga. 
-       ¿ por que? ¿ que ocurre?  ( acercándose a su madre).

Indiana abrió la carta. Se dio la vuelta y miró a su hijo.

-       Te perdono, hijo mío ( sollozando). Voy a leer la carta:

“Estimada Sñra. Warhol. Le comunicamos que el comité de asuntos internos de Hades ha tomado una decisión.  Se le ha decidido trasladar a la zona B de nuestra ciudad. Donde podrá pasar  1 año antes de poder realojarse de nuevo fuera de Hades. Le comunicamos que el traslado se hará el 19 de Septiembre de 2010”.

Con Afecto.  El Sñr.W.W.

La mirada de Andy lo decía todo. A caballo entre la rabia y la impotencia.
-¿ y cuando pensabas decírmelo?¿ eh? ¿ Cuando te fueras?
-Hijo, he recibido esta carta antes de cenar. No sabia nada.
-Ya… ¿ y ahora que?
- No lo se( llorando)
- ¿ y por qué no me llevan contigo? ¡Vinimos juntos!¡¿ por que no nos vamos juntos?! ¿ que mierda traman?
-No lo se cariño, no te enfades ( llorando nerviosa)
- Mamá yo lo sabía, yo sabía, lo tenía clarísimo. Lo que quieren es controlarme. Estando tu aquí saben que tu eres la que me controla pero sin ti las cosas cambian mucho. Y tu encima, sin defenderme. Eres una…
-¡¡Cállate!! ¡¡Soy tu madre!!  ( mirándole a los ojos con cara de amenaza) ¡¡Si no te vienes conmigo es por que amenazas con irte de aquí!! ¡¡Y ellos lo saben!!
- Si mama… ( sereno) y eso es lo que voy a hacer. Irme… Adiós. ( Andy  abrió la puerta y se fue.)

Andy sabía que la noche en Hades para el significaba peligro pero no le importaba. Había planeado irse y eso es lo que iba  hacer. Pensaba en su madre, y sabía que le estaba haciendo daño con eso, pero el sabía que la iba a salvar en cuanto saliera de allí. 
La sala común permanecía abierta hasta largas horas de la noche. La gente a la que por las noches los tormentos les pesaban mas que nunca poblaban la sala para leer, ver películas o jugar a las cartas. Porque eso era la sala común. Allí todo era diferente. Era como un nido de entretenimiento para los habitantes de la zona A. Un entretenimiento que a los mas listos les parecía excesivo para el control que manejaba Hades sobre ellos. Algo curioso.
Andy entró  y nervioso  giró hacia un pasillo en el que había puertas a ambos lados. Y casi al final abrió una y entró. Parándose pegado a la puerta observó al hombre que en un sillón permanecía sentado viendo un documental sobre la fuga de alcatraz. Pero rápidamente giró la cabeza. Y habló:
-       Se que debería levantarme pero sabes que no puedo. ( volviendo de nuevo la vista a la televisión)
-       Lo se Señor Apolo. 
-       Has venido tarde chico.
-       Ya, lo siento… Si le sirve de excusa señor. Estaba descubriendo el aliciente perfecto. Y mi madre me lo ha dado.
-       Los alicientes no se descubren, Se buscan.
-       Yo ya tenía suficientes, Señor. Pero hoy  ya no tengo dudas.
-       Crees que soy tu Frank Lee Morris y te voy a sacar de aquí. Y todo eso para que mañana vengas arrepentido; ¿ y por que?... porque no eres mas que un niño de mamá. Crees que puedes dominar el mundo pero luego te conformas con tu pequeña islita. Eres desagradable.
-       Lo siento señor Apolo. Pero esta vez es verdad. Se lo juro.
-       Ya… anda ven y ayúdame a subirme en la silla de ruedas.
El chico fue corriendo como un sirviente a hacerlo. Apolo o el señor  Apolo, fue ese hombre  que en el primer día de estancia de Alissa en Hades le dedicó unas sabias palabras en esa misma sala. Unas palabras que fueron el desencadenante para que ella saliera corriendo.
-Entonces, quieres salir de esta ciudad ( mirando a Andy) definitivamente.
-Si.
-¿Y después que harás?
-No lo se, no lo tengo pensado.
- Deberías… (acercándose a el)
- Bueno, para eso le he llamado. Para que me ayude.
-ya, si eso ya lo se Andy. Bueno ( acercándose a una mesa grande que había en esa salita y que solo estaba iluminada por una lámpara que enfocaba la superficie) Mañana vendrás a mi casa… y me demostrarás si de verdad quieres irte de aquí. Yo te puedo ayudar pero si no trazas un plan por ti mismo no sabré hasta que punto quieres arriesgarte…

Y allí se quedaron parte de la noche hablando. Luego Andy volvió a su casa en silencio y se acostó. Pero no durmió nada. Su cabeza no paraba de dar vueltas. Por la mañana se levantó diferente. Con otro humor. Bajó a la cocina  para preparase el desayuno y su madre le esperaba allí. Serena. Ella le habló:
-¿Recuerdas a Ellie?
-¿ por qué preguntas eso?
-¿ por que? No se…hace 2 años que no sabes nada de ella. Y estabais muy unidos.
-No era para tanto mamá.
-Se que está en la zona B.
-¿ como lo sabes?
-Lo se desde que se fue, Andy…
-Se supone que en la zona B solo permaneces un año. No mientas. Si lleva dos años allí, las cuentas no salen.
-No Andy. Ella se ha criado aquí. Y este es su hogar. Como lo es el tuyo… (fríamente)
- ¿ A donde quieres llegar mamá?
- ¿ La echas de menos?
-No. Apenas me acuerdo de ella. Por favor… ( riéndose nerviosamente e su madre)
- Pronto la veré, cuando me trasladen. ¿ Crees que se acordará de ti?
- déjame en paz…
Andy salio de la cocina y se quedó parado enfrente de las escaleras que daban a la parte de arriba. Subió  a su cuarto.  Serio. Abrió un cajón de la mesita de noche y cogio un paquete lleno de cartas. Cuidadosamente sacó todas y fue mirando las fechas en las que fueron enviadas. En todas ponía el nombre de Ellie. Cartas del año 2007. De Enero, de febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio… todos los meses. Aparecieron cartas del año 2008. Enero, febrero, abril, junio, septiembre, diciembre. Las cartas del 2009 solo eran dos. Una de Abril y otra de Mayo.
Andy se echó a llorar desconsoladamente cuando recordó  todo aquello. Se imaginó a Ellie con todas las cartas  que el le había enviado desde su separación. Esas cartas significaban que ella todavía la quería. ¿Pero por qué dejaría de escribirle?. Esa era la pregunta que se hacía Andy desde que dejó de enviarle sobres. Ese era su tormento. Ellie se había olvidado de el y ya no tenía razón por la que seguir en Hades. Su vida allí se volvió oscura. La esperanza de volver a verla se hacía nula y su madre jugaba con la idea de que ella seguía allí. Pero Ellie no decía nada de la zona B y eso era la prueba evidente de que su madre mentía para convencerlo de que se quedara en Hades y no hiciera ninguna locura. El sabía que ella ya había salido. Y la iría a buscar. Ellie, que para el era todo. Y su ausencia  y su silencio lo volvían loco. Entre lagrimas Andy soltó una frase: Tranquila Ellie, cada vez estoy mas cerca. Y finalmente se quedó dormido.
Jack y Pierrot  se desperezaban esa misma mañana y despertaban a Eva.  Decidieron hacerlo para que ella los ayudase a arreglar la habitación del desván. Eva se encontraba ese día cabizbaja y pensativa, apenas articulaba palabra. Jack y Pierrot no hablaron del tema. Supusieron que estaba un poco cortada. Ella accedió sin dudar a ayudarles.
El desván estaba en proceso de creación. Estaban empapelando las paredes. Los tres llevaban dos horas  haciéndolo. Cada uno estaba centrado en su trabajo y también en los pensamientos que rondaban por sus cabezas. Pierrot no estaba tan seguro de que fuera algo seguro alojar a Eva en casa pero debía resignarse. Jack sabía que estaba haciéndolo bien. Eva simplemente transportaba pensamientos de un lado a otro del desván. Entonces se rompió el hielo.
Pierrot alzó su arma de batalla, por intimidar, simplemente, y habló:
-Eva, estoy pensando yo… ¿ como es que te daban dinero? El dinero en Hades no sirve.
-No lo se… la verdad ( contestó ella de forma nerviosa y siguió empapelando)
-Pero… con ese dinero tu comprabas… ( fue interrumpido por Jack)
-Pierrot, cariño…( la mirada de Jack  fue la indicada para mostrar que esa conversación era muy intimidatoria)
- Solo pregunto, es curioso que no sepamos que Hades da dinero a sus trabajadores.
-¿Es lógico no? ( dijo Eva) No se. Hay gente que vive aquí, si, pero por su trabajo. Y cobrarán dinero…
- Ya, pero… tu no te ganabas la vida en Hades. Tu vives Hades… Es curioso, pero, pensad. ( dijo Pierrot llamando la atención de ambos). Una muchacha que está enganchada  a las drogas, Con el debido respeto,la ponen a trabajar, le pagan… ¿para que?. ¿No es una interna en un hospital?...
-Se que es raro, pero, yo no quería trabajar y sabían que mi presencia en esos laboratorios era muy importante… Era la única manera de mantenerme allí. Me dan dinero, yo compro droga, enfermo, me llevan al hospital y de nuevo me contratan en el laboratorio. ( dijo Eva intentando contentar a Pierrot)
-Puede… ( Pierrot)

Eva sabía que podía haber descubierto el por qué de la necesidad de mantenerla en Hades con la contestación que hizo a Pierrot. No le dio mucha importancia de todas formas.

En la casa de al lado, estaba Alissa preparándose para visitar a Eva, tenia planes ese día; Después de visitar a Eva iría a casa de Indiana, era ya demasiado tiempo sin saber de ella.  Estaba dispuesta a ayudarla todo lo que pudiera. Luego iría a comprar  chocolate para calentarlo y tomárselo. Lo mismo invitaba a Jack, Pierrot y Eva.  Ese día era el segundo día que intentaba comenzar de nuevo en Hades; Desde hace dos días que se le presentó Eva en su vida no había descansado y los problemas parecían no despegarse de ella. Y cuando ocurría eso, para colmo recordaba situaciones desagradables de su vida como Afrodita. Que por cierto, pensó- algún día debería desembalar las cajas del desván- 
Se puso unos pantalones vaqueros cortos ya que el calor apretaba  y una camiseta de  tirantas blanca con un estampado de orquídeas. -Era una horterada- Pensó. Parecía sacada de  la serie de televisión True blood en la que ella hizo una vez un Cameo.
Dispuesta a sentirse vulgar en el mejor sentido de la palabra, abrió la puerta de su casa.  Al cruzar el umbral vio una carta en el suelo. Miró alrededor pero no vio a nadie. La abrió:
“ Te espero en mi casa esta tarde. Procura que no te vea nadie de seguridad”

Atentamente, Indiana.

Alissa no podía esperar. Y fue corriendo a casa de Indiana. No mantuvo discreción ninguna. Eran noticias directas de la mujer y no podía estarse quieta. Eva tendría que esperar.
Tocó a la puerta y rápidamente abrió. La invitó a pasar:
-Sabía que ibas a venir en cuanto leyeras la carta.
- No podía esperar.
-¿Eso significa que sabes algo no?
Alissa fue delatada pero rápidamente supo excusarse.
-¿qué? No. Supongo que cuando me envías una carta es por que necesitas ayuda…
-Lo se… lo siento. Estoy muy nerviosa.  Recibí anoche una carta en la que anunciaban mi traslado a la Zona B. 
- ¿como?...
-Si… Los que llevamos un cierto tiempo aquí nos trasladan a la zona A para pasar un año allí y luego reubicarnos en el mundo exterior de nuevo.
- Algo de eso tenía entendido… ¿ que problema hay? ( Alissa no sabía hacerse la tonta)
Indiana comenzó a llorar. Alissa fue a consolarla con un abrazo pero antes miró de reojo a las escaleras y a su alrededor para ver si estaba Andy en casa.
-Tranquila…
-Andy no está… y yo necesito desahogarme.
- ¿ pero que ocurre?
- Verás ( tranquilizándose un poco) Quieren que me vaya yo sola, sin Andy. No lo concibo; el vino conmigo, tendría que irse conmigo. Hasta el mismo lo dijo anoche.
- Es poco comprensible sí (  delatando en su expresión una mirada hacia el vacío que indicaba que le estaba empezando aparecer todo muy alarmante.)
- Y creo que se por que es… pero no se lo puedes contar a nadie Alissa.
- Tranquila… tampoco me fío yo de mucha gente…
-Andy quiere escaparse de Hades y quieren tenerlo aquí solo para controlarlo.

¿Realmente era las personas  de Hades  una gente desconfiada?¿ Quien les había introducido en sus mentes esas ideas?  Y lo peor de todo: Alissa se estaba convirtiendo en una de ellos.
-Se que tu hijo no lo hará… A parte de que no puede ( cogiéndole la mano)
-Se que es capaz. No es la primera vez que lo intentaría. Cuando tu llegaste tuvo intenciones… ¿recuerdas?. Tengo tanto miedo.
-Si… ( aturdida) Mira, si te quedas mas tranquila y te sirve de consuelo yo lo vigilaré. Lo seguiré a ver si trama algo. Pero si no veo ni una sola señal de que lo vaya a hacer no puedo ayudarte Indiana.
Indiana la miró esperanzada.
-Yo te ayudaré…
Un poco mas abajo en Hades. André y Corinna permanecían en el porche de su casa. Ambos dormían. Corinna apoyada en André pegó un salto despertando bruscamente y habló:
-¡¡Tenemos que buscarlo!!
Despertó a André de un salto. Y le contestó:
-¿a quien?
-A nuestro nieto. Se que sigue vivo… No me preguntes por qué pero lo sé….

Se hacía de noche ya en Hades. Un muchacho de color andaba por un pequeño montecito de césped en la zona B. Se estaba cansando y además hacía mucho calor. Cuando llegó a la cima vio una chica a lo lejos. Estaba sentada mirando a las estrellas. Hacía una noche despejada.
El se acercó a ella y le habló:
-¿ vamos?
- Phil, llevo media hora esperando. Te toca esperar a ti… hace una buena noche…
- Tu no puedes dejar de mirar las estrellas nunca, y yo no puedo dejar de mirarte a ti, Ellie.
Ella lo miró y le sonrió… Se levantaron y desaparecieron colina abajo.

1 comentario:

  1. Jo, me he imaginado al sr. Apolo cómo Locke totalmente,xdd

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