lunes, 30 de agosto de 2010

CAPÍTULO 7: Dueña de la noche, Esclava de Hades.

Estaba atardeciendo. Paul aprovechaba los últimos rayos de sol del día. Su mujer, Emily, permanecía acostada sobre su pecho, durmiendo. Eran jóvenes, tenían mucha vida por delante, acababan de casarse.
Paul había comprado esa casa junto al mar en el que ambos vivirían. Ella siempre quería una casa junto al mar.
Paul trabajaba en la CIA. Podía permitirse vivir lejos de todo.
Pronto amueblaron la casa. Emily estuvo cerca de 6 meses pensándose como decorarla. Mientras Paul resolvía un trabajo que le supuso una inversión de ganancias bastante mayor; Y ahí comenzó todo: Con los meses adquirieron una extensión de playa que hicieron privada para ellos solos. Ambos paseaban las mañanas por la orilla. Las comidas se hacían exquisitas, un cocinero partícula se encargaba de la comida casi siempre. El dinero fue haciéndolos felices, o eso creían ellos. No es que se dedicaran mucho tiempo como pareja pero permanecían constantemente juntos.
Sus familiares dejaron de saber de ellos; Paul comenzó a recibir llamadas de trabajo pero el aceptaba las que menos tiempo le suponían estar lejos de casa. Emily no aguantaba estar tanto tiempo sin el.
Emily pedía casi cualquier capricho a su alcance y el se lo concedía. Estaban enamorados. El lo sacrificaba todo durante años por ella. Ella no podía hacer otro sacrificio que agradecérselo. Los afectos se limitaban a los momentos oportunos, que en su caso cada vez eran menos. Sus vidas se llenaron de una felicidad que era vacía, era superflua. Ambos lo sabían y lo único que hacían eran echarse mas tierra encima.
Paul recibía menos trabajo y con lo cual sueldos mas bajos. Pero Emily seguía pidiendo y el, apoyándola, seguía gastando. Sus conversaciones cada vez eran mas escuetas cuando andaban por la playa:
*1987---------
-Se que quieres comprar ese barco, pero ahora no me lo puedo permitir Emily
- Ya… pero ahorraremos… y los compraremos…
- No se trata de eso. Podríamos ser felices sin un barco…
*1988-----------------
- Tendremos que despedir a Alfred. No puedo permitirme pagarlo
- ¿Ah no? ¿ y quien cocinará ahora? Tu no sabes Paul.
*1999------------------
- Creo que deberíamos separarnos. Ya no hay nada que nos una…
- Eso es lo que llevas pensando desde hace un tiempo, ¿no Paul?

Se distanciaron como pareja. Paul dormía en un cuarto y Emily en otro. Todo se había vuelto frío.
Una mañana Paul recibió una llamada de la CIA. Le pedían asistencia a una conferencia que instruía el gobierno para ellos. No le dijo nada a Emily y no volvió hasta el medio día. Cuando entró por la puerta, sonriendo se encontró a Emily de pie en el salón, con los ojos llorosos y con 3 maletas pegadas a sus pies:
- Emily, cariño, ¿a donde vas?
- Me voy Paul, se lo poco que nos importa esto ya…
- Espera… siéntate, vengo de un sitio... Tengo que explicarte algo.
- ¿ Para que?
- ¿Siempre has confiado en mi no?
- No tanto como te crees.
- Hagamos una cosa. Siéntate, te lo explico todo y cuando termine tu decides…
Emily se sentó
- Tengo un nuevo trabajo…Bueno, todavía no lo he aceptado pero tengo que llamar hoy mismo. Es inminente.
- Sabes que tus trabajos ya no son lo que eran.
- La CIA está en un momento de máxima expansión y el gobierno nos ha encargado a algunos agentes un trabajo especial, secreto.
- ¿ De que se trata?
- Al parecer a un loco le ha dado por montar una empresa. Bien. Al parecer está teniendo mucho éxito pero nadie sabe en que consiste…. Bueno… se que ayudan a las personas a acomodarlos en una ciudad, my lejos, fuera de lo que son sus vidas anteriores. Es como empezar una nueva vida.
- Pero… ¿ cual es tu cometido?
- Me han ofrecido ser jefe de seguridad de una de las zonas de la ciudad…
- No…no lo entiendo. ¿Como se ha querido el gobierno inmiscuir en algo así?
- No lo se… es de locos, pero Emily, tenemos que intentarlo. Sería empezar de nuevo, vivir en otro sitio diferente. No cobraría pero en esa ciudad te lo dan todo gratis.
- Suena todo tan… raro, Paul, no se si fiarme.
- Tranquila es una misión pacifica. No se cuanto durará pero sería impresionante. ( entusiasmado)
- Paul… tengo que pensarlo.
- Tenemos tiempo de pensarlo allí ( mirándola a los ojos) Si queremos podemos volver.
Emily lo miró durante un momento y se le saltaron las lagrimas.
- Paul, ¿en serio crees que esto nos ayudará?
- Emily, cariño, siempre te he querido. Olvidemos lo que nos ha pasado y comencemos de cero. ( cogiéndole de las manos)

Emily dudó durante un segundo pero vio sus maletas hechas y dijo que sí a la petición de Paul .

- Dime Paul, ¿ como se llama la ciudad?
- No lo se cariño, me lo han dicho pero tiene un nombre raro…

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Era el presente. Paul volvía en sí después de recordad como llegó con Emily a Hades. Ambos permanecían en un restaurante de Hades cenando. Emily hablaba:

- Y se que yo he tenido culpa Paul, pero no debías de haberme cogido del brazo así. Ya van dos veces que me ignoras por completo cuando voy a verte creo que …
- Emily, ¿cuanto tiempo llevamos aquí? ( pensativo)
- Once años, Paul…
- ¿ Las cosas han cambiado?
- Paul, Sabes que esto fue un desencanto…
- Shhhh, habla mas bajo. ( inclinándose hacia ella y mirándola a los ojos)
- Mira, no se que sentido tiene esto…
- ¿ el que?
- Esta cena de reconciliación; Tu aquí tienes tu vida, Paul Y no se por que fui a hablar contigo aquel día sabiendo que llevamos 2 años sin hablar.
- Emily. Te quiero hacer una pregunta. Pero antes serénate…
- Estoy tranquila Paul.

Paul entonces gira la cabeza y le pide al camarero una botella de vino.

-A ver… Muchas veces has venido a mi despacho pidiendo una explicación. Quieres salir de aquí , Emily, pero todavía no sabemos, ambos, que los lo que ocurre. Mi pregunta es entonces: ¿ Sientes rabia por mí o sientes miedo por los dos?

- ¿ Rabia en que sentido? ( aterrada por la pregunta)
- En el sentido en el que lo nuestro se acabó… y ambos lo sabemos…
- Fuiste tu quien dijo que todo esto nos ayudaría…
- No me equivoqué… durante años…. ( recordando) Pero pronto te volviste celosa, Emily y quisiste tirar por tierra todo… Contesta.
- Se que siento rabia por ti… ( llorando) Te odio en lo mas profundo de mi ser. Es una rabia que tengo dentro de mi pecho. ¡Me vine por ti ,Paul! Sacrifiqué mi vida un día en el que me iba de nuestro hogar.
- Ya… ¿ y no sientes miedo?
- También. Se que temo por nosotros… y todavía te amo.
- Ya… ¿ y que solución podemos darle, Emily?
- La que llevo pidiéndote todo este tiempo, que nos vayamos de aquí…
- ¿Y que? Eso supondría empezar de nuevo, tener unos años maravillosos y luego recaer en una espiral imposible… Además hay una serie de cosas que tenemos que sacrificar si queremos salir de aquí… Cambiar de nombres, cambiar de trabajo, vivir en un país que no sea Estados Unidos… Y todo para nada…
- ¿ Entonces?...
- Entonces caso cerrado Emily. Tu con tu vida y yo con la mía…¡Me voy!

Paul se levantó y salio del restaurante, pero antes de hacerlo giró la cabeza y vio a Emily en la mesa mirando hacia abajo.



Alissa, permanecía a oscuras en su casa. Llevaba unos pantalones vaqueros oscuros y una camiseta negra. No sabía como había llegado hasta eso. Habían pasado dos días desde que habló con Indiana y desde entonces no había parado de darle vueltas al asunto. ¿ pero que pensaba que iba a hacer? ¿Ser la justiciera de Hades? Era todo tan confuso, pero ahí estaba, preparada para perseguir a Andy. Eran las 12 de la noche y la seguridad nocturna tomaba las riendas de las calles de Hades. No solían patrullar a no ser que lo pidieran expresamente.

Su trabajo era perseguir a Andy hasta no sabía donde y después conocer sus trabajos. Lo había observado la noche anterior. Siempre salía a las 12 y media de casa pero no se había atrevido a perseguirlo. Todo fuera por Indiana, por ella. Por la gente que conocía en Hades.

Eran las 12 y cuarto, tenía que salir de allí. Cerrando la puerta miró que no había luna todavía. La noche se hacía mas oscura. Aunque muchas farolas poblaban las calles en la zona residenciales se podía percibir mas oscuridad.

Andaba firme pero mirando para todos los lados. Sabía que podía encontrarse con alguien perfectamente pero no dudaba en seguir hacia delante. Pronto llegó a casa de Indiana. Saltó el porche y se asomó a la ventana. Indiana estaba asomada, entonces Alissa le hizo un gesto de aprobación e Indiana se lo devolvió y se apartó de allí. En ese gesto Alissa pudo observar como Andy bajaba las escaleras y salía de casa. Entonces esperó a que el chico se perdiera en las sombras y comenzó a andar detrás de el. Durante unos 5 minutos pudo seguirle la pista pero de pronto hizo un giro inesperado dirección a la plaza donde daba a todos los comercios y a la sala común. Había gente andado pero no lo suficiente como para perderlo. Observaba a la gente cenando en los restaurantes pero no le quitaba ojo a Andy. La figura siniestra que formaba el chico se desplazó entre varias personas que conversaban en silencio. Alissa pudo observar en una esquina, a lo lejos a Paul. Entonces se detuvo el tiempo. Paul, parado, bien vestido, con la mirada perdida. No sabía describir como alguien tan poderoso en ese lugar podía parecer en ese momento un simple muñeco, casi sin vida. Pero tenía que concentrarse y fijarse en Andy en quien centró la mirada en seguida y comenzó a seguir de nuevo.

Pronto se separaron del bullicio y pudo tener en la mira la silueta del niño andando por una calle que apenas había luz. Esta zona se alejaba un poco de todo. Como el barrio donde vivían ellos. Era una zona residencial pero con poca iluminación. Entonces el chico comenzó a andar mas rápido. Cada vez mas. Ella supo en seguida que el se había dado cuenta, entonces decidió pararse. Pero de pronto echó a correr y ella instintivamente también lo hizo.
Corría tan rápido que casi no sentía las piernas. Cuando se dio cuenta estaba pisando los talones a Andy y se abalanzó sobre el cayendo ambos al suelo. Entonces ella le cogió la cara violentamente y le preguntó:- ¿ A donde vas?-
Pero había un problema, no era Andy. Era un joven que se había sentido perseguido por ella y había echado a correr. Alissa le pidió perdón y al ver que una luz de una casa justo en frente se encendía le pidió que se fuera corriendo.

De la casa de enfrente salio un hombre en silla de ruedas que se le quedó mirando. De pronto lo recordó. Era el, el hombre tan antipático que se encontró en la sala común de la ciudad.

El le indicó con la mano que se levantara y fuera hacia el. Alissa poseída por un espíritu hipnótico le obedeció y mientras se acercaba el habló:

- Necesito su ayuda señora Afrodita.
- ¿ Para que quiere mi ayuda?
- Acérquese…
Alissa se inclinó. El le habló al oído:
- ¿ Como se llama?
- Eso no le importa… ( dijo con violencia)
- A usted tampoco lo que haga la gente, y la persigue…
- No, me había confundido, no le estaba haciendo nada… Solo… ( aturdida)
- ¿ Quiere pasar?
- ¿Para que?
- Quiero pedirle disculpas, será breve…

Alissa dudó un rato, sobretodo porque había perdido a Andy que era su preocupación en ese momento. Pero levantaría sospechas, así que accedió. Entraron a la casa. El salón estaba sucio, los sillones rajados, las paredes cubiertas de papeles de periódico y de la cocina venía un olor un tanto desagradable. El se disculpó:

- Siento el desorden. No me valgo solo…
- ¿ por qué no pide ayuda? Seguro que aquí se la conceden…
- Porque no la quiero ( contestado agresivamente)
- Perdón ( agachando la cabeza)
- Dime… Señora Afrodita; Que le trajo a Hades…
- Mire, disculpe las molestias, pero no quiero que usted me insulte ni me amenace como hizo la ultima vez.
- Estuve observándola en la fiesta… Hace todo lo posible por no sentirse muerta, pero es inevitable, ¿verdad? Estás tan muerta como todos los que estamos aquí… y quizá mas aún de lo que lo estabas antes de llegar…
- A eso me refería cuando hablaba de insultos y amenazas…
- Perdón( sonriendo) No estoy haciendo ninguna de las dos cosas…
- Ya… hay muchas maneras de hacerlo… Es como si yo le pregunto sobre el parche de su ojo…
- De eso no hablo…
- ¿ Pero yo de mí si tengo que hablar? ( enfadada)
- Se, que no eres tonta,Afrodita. Te darás cuenta, tarde o temprano de que todo lo que ahora mismo te rodea equivale a la muerte mas de lo que crees.
- No se que quiere decir.
- Verás… En lo que llamábamos “ vida” teníamos muchas opciones para elegir; Podías pelearte con tu mejor amigo y perdonarlo. Podías sacrificar tu vida por amor y luego rehacerla junto a la persona que amabas. Podías ir o no ir a la guerra. Había muchos caminos… En Hades solo tienes uno…
- ¿ Cual es? ( una vez mas, Alissa caía en las garras de aquel hombre y lo atendía con atención)
- Morir…
- No se a que se refiere…
- En Hades hay una realidad que casi es paralela, Afrodita. ( Alterándose) Una realidad que es ficticia, un sueño, un mal sueño. …Afrodita, la verdadera realidad está ahí fuera.
- ¿ Como?
- La única realidad está fuera de Hades. Esto es solo un montaje por el que pagaste y no es la realidad. Afrodita… Tu no estás muerta. Aunque para unos cuantos si.
- Bueno, no son solo unos cuantos…
- Perdón; Unos cuantos millones… Pero, a eso me refiero… Sabes de sobra que en verdad no estás muerta… Y que todo lo que crees que pasa en realidad no pasa. Es un engaño. ¿ No lo ves?
- No…
- Es tan simple como que sí, vale han fingido nuestra muerte pero no que nos hayan matado del todo…
- ¿Y eso cambia algo en la verdadera realidad?
- No directamente, pero si indirectamente… Verás… Mi plan es sencillo, pero para poder realizarlo tienes que pasarte a nuestro bando.
- ¿ Que bando?

El Señor Apolo llamó a alguien. Un nombre que a Alissa le sonó de primeras pero que no supo asociar por el impacto de la situación.

- Andy, sal… No hay peligro.

Andy salio de la oscuridad y miró fijamente a Alissa. Alissa, abrumada por la situación ahogó un grito. Apolo habló.

- Se que es difícil para ti. Pero lo que ocurre es lo siguiente. O bien callas para siempre o te unes y por la cuenta que te trae yo de ti me uniría.
- ¿ Pero que tramáis? ( asustada y con los ojos llorosos)
- El ( refiriéndose a Andy) tiene un asunto que resolver, y yo quiero que a Hades se le de un entierro digno.
- Estáis locos… Hades no tiene nada de malo…

Andy Habló:

- Alissa… Por favor… no quiero que esto salga de aquí, Si no la primera a quien culparemos si ocurre algo malo será a ti. El final de Hades está cerca… y no queremos que nadie lo estropee.
- Pero, ¿ que final?, Hades no tiene ningún final..

Apolo intervino:

-Contéstame a algo Alissa; ¿ Confías en Hades al cien por cien?

- Esa pregunta es inusual. Llevo aquí poco tiempo…
- Entonces contéstame a esto otro: ¿ Conoces a alguien que confíe?

Alissa dudó un poco… Pero era inevitable decir la verdad:

-¡ No!, pero eso no significa que no lo haya ( sollozando)

- La manzana se pudre y no voy a estar aquí para celebrarlo desde dentro…Entonces, tu elijes…
- No, no quiero pertenecer a algo que no se si es real. Usted mismo acaba de hablar de realidad y no realidad y por lo que veo solo os basáis en suposiciones. Conozco hasta donde soy capaz de llegar y este es mi limite. Y vosotros deberíais de mirar los vuestros. Siento decirlo pero no, no me uno.
- Entonces será mejor que no digas nada a nadie porque si nos enteramos de algo sabremos que has sido tu.

Alissa se levantó y prometió guardar silencio.

- Ahora será mejor que te marches y olvides esta conversación. ( dijo Andy)
- O eso o que no te la quites de la cabeza…( remató Apolo)


Alissa los miró y salio corriendo de ese sitio. Llorando corrió hasta que de pronto vio a dos guardas de seguridad de lejos y empezó a aflojar la marcha hasta que se quedó paseando.

No sabía donde ir, a quien pedir ayuda, pero tenía que hacerlo con delicadeza, esa situación era demasiado fuerte para que fuera cierta. Pero estaba amenazada y corría peligro. Además no sabia que de todo lo que le habían contado era verdad y que no, y eso le inquietaba mucho.

Decidió ir a casa de Pierrot y Jack a pedirles ayuda, No podía dejar de sollozar asustada. Buscaba alguien en quien confiar, y encontrar un brazo donde llorar. Jack y Pierrot tenían cuatro y con los dos de Eva se contaban seis: Eran suficientes.

Tocó a la puerta y ambos le abrieron abrumados:

-¡ Alissa!. Menos mal. Te estábamos buscando. ¿Donde estabas?
-Estamos asustados. Creemos que hay un problema.
A la pobre de nuestra protagonista se le puso el corazón a mil por hora y la mente s ele nubló.

- Se que estas muy ocupada pero necesitamos tu ayuda.

Alissa chilló de forma desmesurada:

- ¡¡Me veis con cara de ayudar!!¿ No?... Es que acaso he hecho yo algo malo…¡¡ Es que alguien sabe, acaso que yo solo vine para vivir tranquila!! Es lo único que necesito…
Alissa se derrumbó pero Jack le tapó la boca rápidamente y le dijo que se calmara.
- Perdón ( dijo ella) Ahora me siento mejor… ( disimulando)
- Hay un problema ( dijo Pierrot)
- Tenemos la idea de que Eva puede estar escondiendo droga en su casa…
- ¿ Como puede ser eso? Es imposible… ( tocándose la cabeza) La cabeza me va a explotar… ¿ que hora es?
- Hoy nos ha pedido que si le dejábamos ir a su casa a recoger unas cosas… Nos lo ha pedido antes de acostarse. Era tarde ya… y nos parecía sospechoso.
- ¿ y que le habéis dicho?
- Que ya era tarde ( dijo Jack) y que lo único que podíamos hacer era esperar a que tu decidieras algo…

Alissa los miró fijamente y se fue dirección a su casa, no tenía ganas de hablar de ese asunto en ese momento. Era todo demasiado impactante. Se despidió con un-Hablaremos sobre ese tema en otro momento. Ahora tengo que pensar y dormir-

Entró en casa, y se desplomó en el sillón, cerró los ojos. Entonces empezó a darle vueltas a todo lo que había pasado pero un sueño enorme le amenazaba con dormirla de golpe. Se sentía cada vez mas pesada, los parpados le pesaban cada vez mas, su respiración se hacía lenta, su corazón se tranquilizaba, todo se volvía difuso. De pronto la puerta de su casa sonó y ella abrió los ojos de golpe. Se preguntaba quien sería a esas horas. Asustada se incorporó y mirando por la mirilla abrió; Era Paul.
Olía a alcohol e iba un poco ebrio:

- ¿ Puedo entrar?
- Paul. Deberías estar trabajando ( regañándolo)
- No, hoy es mi noche libre ( hipando) y he pensado que podía saludarte…
- Bien, pues ya me has saludado… ahora por favor, vuelve a tu casa… ( abrumada)
- Alissa…

Paul perdió el control y calló encima de ella. Alissa pudo reaccionar rápido y sentarlo en el sillón.

- ¡Paul! ( en un tono de enfado) ¿ Como has llegado a esto?
- Verás… es muy complicado, pero estoy dispuesto a hacerlo…
- ¿ el que?
- Alissa, lo voy a hacer…. ( con la mirada perdida)
- Dios mío, ¿ que hora es? ( buscando un reloj en algún lado de la casa)
- Alissa, te amo...

La muchacha se quedó parada mirándole fijamente a los ojos…No supo reaccionar; de hecho reaccionó Paul antes que ella plantándole un beso en los labios que ella supo encajar perfectamente aceptándolo con su cuerpo y arrimándose a el.
¿ Que estaba sucediendo? ¿ Que estaba pasando en Hades? ¿ Que se escapaba a su conocimiento? ¿ que no sabía?
Era un sentimiento el que le acabó llegando al corazón: Sen sentí una esclava ahora que eso había ocurrido. Una esclava cuyo amo era Hades.

Continuará...

miércoles, 18 de agosto de 2010

Capitulo 6: Ellie


Ellie permanecía sentada en los asientos del despacho del comisario. Tenía 10 años. Era una niña que llamaba la atención: Sus ojos azules, su pelo rubio y esa expresión que la hacía única. Todos, hombres y mujeres se quedaban prendados por la belleza de esa niña. Incluso el comisario. Que la observaba atentamente. Hasta que recibió una llamada:
-Dime… Si… Correcto. ¿ Y con la niña que hacemos? .... Bueno, ahora aclararemos eso.
Cuelga.  El comisario se dirige a la niña:
-Pequeña, ¿ podrías salir del despacho un momento y llamar a la agente que espera fuera.?
Ellie le hizo caso y  salio; A la vez entró una mujer vestida de policía. Ella habló:
-¿ que pasa jefe?
- Han muerto sus padres. Estaba claro… Deuda mafiosa. Esos dos estaban metidos en la banda. A lo mejor ni lo sabían… pero basta con pedir un favor para que ellos te pidan otro, no lo cumplas y te maten.
Ellie escuchaba fuera. Todo, lo escuchaba todo.
-       Tengo que hablar con el fiscal, que cierre el caso… Pero ¿y con la niña que hacemos? No se que hacer ,agente Polley. ( frotándose la cara de agotamiento).
-       Llame al fiscal Fisher, el sabrá que hacer. Yo me quedaré con la chica mientras.
-       Bien…
La agente salio y se llevó a la niña que, asustada, sabía que sus padres habían muerto. El comisario llamó al fiscal Fisher:
-Señor Fisher, ¿ puedo subir a sus despacho?... Si, se que es muy tarde ya, pero hay un asunto que resolver. Bien. Gracias.
El comisario se metió en el ascensor y subió 3 plantas, donde se encontraba el despacho del fiscal. Entró y se sentó.

-       Señor, no son horas, pero bueno, creo que podríamos dar con la banda armada de los Contini.
-       ¿ que ha ocurrido? ( despegando la mirada de unos documentos que leía)
-       Verás, ha ocurrido algo…Le cuento. Un matrimonio, normal, como puede ser cualquiera,  habían salido a las 8 de la noche de su casa dejando a su hija en casa de la  vecina. Ellos  habían prometido que volverían al amanecer pero ambos sabían que lo que iban a hacer es huir muy lejos dejando a su hija abandonada. El asunto es por qué lo hacen. Verá, señor. Ese matrimonio habían pedido a una mafia que usted y yo conocemos, un favor.  Ese favor, al parecer, se produjo por parte de la mafia pero ellos pidieron otro a cambio.  Que por el momento no sabemos cual es pero que tiene toda la pinta de ser un favor de los gordos.  Este matrimonio, sintiéndose presionados intentan tomarse la justicia por su parte y huir de la ciudad. Esto ocurrió la semana pasada.  La sorpresa fue que estaban siendo vigilados por dos capos de esta banda organizada y justo al salir de su casa para escapar estos dos hombres les pidieron cuentas.  Bien… ( respirando) ahí tiene un problema. El matrimonio no hace otra cosa que encerrarse en casa y esperar a que se despisten los agresivos hombres para poder escapar. Lo que nos lleva a lo que ha ocurrido esta noche.  Ambos consiguen escapar sin ningún problema. Consiguen llegar a la autovía  y después una carretera comarcal hacia Lesburg, para dormir allí.  Pero antes de llegar y yendo por un camino con árboles a ambos lados, todo oscuro, un coche les viene de frente por una carretera que solo tienen un carril y un único sentido. ¿ que espera usted que pase? De el coche que viene de frente surgen dos cosas. Uno: unas luces muy luminosas que ciegan en cuestión de segundos al matrimonio, que permanece asustado; Y dos: dos metralletas que comienzan a disparar como locos. No tardan en darle al conductor que, evidentemente, pierde el control del coche. Y chocan contra un árbol perdiendo así ambos la vida. Y dejando a su hija huérfana para siempre.
-       Entiendo… es bastante… fuerte, esto que dices. Comisario Cobbs. Siendo de donde somos es difícil ver algo así. En este pueblo solo hay de vez en cuando una disputa entre prostitutas de las vegas y  algún que otro borracho. Los tiempos están cambiando  comisario…. ( pensando) Entonces los Contini se encuentran cerca. Podríamos investigarlo y si somos listos hacernos con el mérito de haber metido entre rejas a los cabecillas de su banda.
-       Si, señor.
-       ¿ y  la niña?
-       Eso es el asunto que me preocupa en estos mismos instantes…
-       Bueno… llévela a un hogar de acogida. Si no tiene familia.
-       Bueno señor…no se. He hecho varias llamadas esta noche y la única familia que tiene es en Europa. Noruega.
-       Joder…( sorprendido) ¿ que puta clase de favor pedirían esa familia?
-       Nada grave supongo… Pero jugar con fuego puede quemar, Señor.
-       Bueno… llama a el hogar del pueblo y que se la lleven.
-       Bueno, yo había pensado en algo mas… no se… algo mejor. 
-       ¿Algo mejor?  No hay nada mejor.
-       Bueno si… Usted, una vez mandó a alguien a un sitio…
-       ¿cómo sabes eso? ( extrañado)
-       Señor, usted mismo hizo que yo llamara…
-       ¿ pero yo te diría que no lo volvieras a mencionar?
-       Si, pero no lo he mencionado a nadie… Señor, solo a Usted.
-       Bien, porque si alguien se entera de que tengo contacto con ese lugar, se me caería la cabeza.
-       Ya…lo se señor…
-       Bueno ( mirándolo de reojo) ¿La llevamos a  allí?
-       Eso tenía pensado señor.
-       Bueno, realizaré la llamada y en breve se la llevarán. Y caso cerrado. ¿Sabe?
-       Como que cerrado… tenemos que coger a la banda de los Contini , Señor.
-       No. Si nos pusiéramos a hurgar en todo este asunto  los agentes del gobierno, que también los buscan y otras comisarías  se pondrían a dar el coñazo, preguntarán por la niña e investigarán. ¿Y  a quien encontrarían?... A mí… Este asunto se cerrará y se acabó eso de llevarse el mérito de atraparlos. Los de Hades se encargarán de que todo parezca un accidente. Y fin. 
-       Bien señor… entonces pediré que traigan a la niña a su despacho.
-       No, ahora le diré yo donde debe llevarla….
-       Bueno…
El comisario salio del despacho y Ellie fue llevada a Hades, donde quedó bajo la vigilancia de un tutor.
Era de noche en Hades. Indiana se encontraba en su casa, mirando al vacío en la mesa, terminando de cenar. Andy, su hijo, bajaba por las escaleras.

-       ¿ A donde vas Andy? ( dijo su madre sin volver la cara)
-       Quiero dar un paseo; Mamá… ¿ me perdonas?

Indiana se puso a llorar desconsolada, pero intentando que no se notara guardó la compostura y cogio un sobre que no había abierto pero sabía perfectamente que significaba. Y le habló a su hijo.

-       Andy… tenemos que hablar.
-       ¿Sobre que?
-       Pero prométeme que no te volverás un loco, cuando te lo diga. 
-       ¿ por que? ¿ que ocurre?  ( acercándose a su madre).

Indiana abrió la carta. Se dio la vuelta y miró a su hijo.

-       Te perdono, hijo mío ( sollozando). Voy a leer la carta:

“Estimada Sñra. Warhol. Le comunicamos que el comité de asuntos internos de Hades ha tomado una decisión.  Se le ha decidido trasladar a la zona B de nuestra ciudad. Donde podrá pasar  1 año antes de poder realojarse de nuevo fuera de Hades. Le comunicamos que el traslado se hará el 19 de Septiembre de 2010”.

Con Afecto.  El Sñr.W.W.

La mirada de Andy lo decía todo. A caballo entre la rabia y la impotencia.
-¿ y cuando pensabas decírmelo?¿ eh? ¿ Cuando te fueras?
-Hijo, he recibido esta carta antes de cenar. No sabia nada.
-Ya… ¿ y ahora que?
- No lo se( llorando)
- ¿ y por qué no me llevan contigo? ¡Vinimos juntos!¡¿ por que no nos vamos juntos?! ¿ que mierda traman?
-No lo se cariño, no te enfades ( llorando nerviosa)
- Mamá yo lo sabía, yo sabía, lo tenía clarísimo. Lo que quieren es controlarme. Estando tu aquí saben que tu eres la que me controla pero sin ti las cosas cambian mucho. Y tu encima, sin defenderme. Eres una…
-¡¡Cállate!! ¡¡Soy tu madre!!  ( mirándole a los ojos con cara de amenaza) ¡¡Si no te vienes conmigo es por que amenazas con irte de aquí!! ¡¡Y ellos lo saben!!
- Si mama… ( sereno) y eso es lo que voy a hacer. Irme… Adiós. ( Andy  abrió la puerta y se fue.)

Andy sabía que la noche en Hades para el significaba peligro pero no le importaba. Había planeado irse y eso es lo que iba  hacer. Pensaba en su madre, y sabía que le estaba haciendo daño con eso, pero el sabía que la iba a salvar en cuanto saliera de allí. 
La sala común permanecía abierta hasta largas horas de la noche. La gente a la que por las noches los tormentos les pesaban mas que nunca poblaban la sala para leer, ver películas o jugar a las cartas. Porque eso era la sala común. Allí todo era diferente. Era como un nido de entretenimiento para los habitantes de la zona A. Un entretenimiento que a los mas listos les parecía excesivo para el control que manejaba Hades sobre ellos. Algo curioso.
Andy entró  y nervioso  giró hacia un pasillo en el que había puertas a ambos lados. Y casi al final abrió una y entró. Parándose pegado a la puerta observó al hombre que en un sillón permanecía sentado viendo un documental sobre la fuga de alcatraz. Pero rápidamente giró la cabeza. Y habló:
-       Se que debería levantarme pero sabes que no puedo. ( volviendo de nuevo la vista a la televisión)
-       Lo se Señor Apolo. 
-       Has venido tarde chico.
-       Ya, lo siento… Si le sirve de excusa señor. Estaba descubriendo el aliciente perfecto. Y mi madre me lo ha dado.
-       Los alicientes no se descubren, Se buscan.
-       Yo ya tenía suficientes, Señor. Pero hoy  ya no tengo dudas.
-       Crees que soy tu Frank Lee Morris y te voy a sacar de aquí. Y todo eso para que mañana vengas arrepentido; ¿ y por que?... porque no eres mas que un niño de mamá. Crees que puedes dominar el mundo pero luego te conformas con tu pequeña islita. Eres desagradable.
-       Lo siento señor Apolo. Pero esta vez es verdad. Se lo juro.
-       Ya… anda ven y ayúdame a subirme en la silla de ruedas.
El chico fue corriendo como un sirviente a hacerlo. Apolo o el señor  Apolo, fue ese hombre  que en el primer día de estancia de Alissa en Hades le dedicó unas sabias palabras en esa misma sala. Unas palabras que fueron el desencadenante para que ella saliera corriendo.
-Entonces, quieres salir de esta ciudad ( mirando a Andy) definitivamente.
-Si.
-¿Y después que harás?
-No lo se, no lo tengo pensado.
- Deberías… (acercándose a el)
- Bueno, para eso le he llamado. Para que me ayude.
-ya, si eso ya lo se Andy. Bueno ( acercándose a una mesa grande que había en esa salita y que solo estaba iluminada por una lámpara que enfocaba la superficie) Mañana vendrás a mi casa… y me demostrarás si de verdad quieres irte de aquí. Yo te puedo ayudar pero si no trazas un plan por ti mismo no sabré hasta que punto quieres arriesgarte…

Y allí se quedaron parte de la noche hablando. Luego Andy volvió a su casa en silencio y se acostó. Pero no durmió nada. Su cabeza no paraba de dar vueltas. Por la mañana se levantó diferente. Con otro humor. Bajó a la cocina  para preparase el desayuno y su madre le esperaba allí. Serena. Ella le habló:
-¿Recuerdas a Ellie?
-¿ por qué preguntas eso?
-¿ por que? No se…hace 2 años que no sabes nada de ella. Y estabais muy unidos.
-No era para tanto mamá.
-Se que está en la zona B.
-¿ como lo sabes?
-Lo se desde que se fue, Andy…
-Se supone que en la zona B solo permaneces un año. No mientas. Si lleva dos años allí, las cuentas no salen.
-No Andy. Ella se ha criado aquí. Y este es su hogar. Como lo es el tuyo… (fríamente)
- ¿ A donde quieres llegar mamá?
- ¿ La echas de menos?
-No. Apenas me acuerdo de ella. Por favor… ( riéndose nerviosamente e su madre)
- Pronto la veré, cuando me trasladen. ¿ Crees que se acordará de ti?
- déjame en paz…
Andy salio de la cocina y se quedó parado enfrente de las escaleras que daban a la parte de arriba. Subió  a su cuarto.  Serio. Abrió un cajón de la mesita de noche y cogio un paquete lleno de cartas. Cuidadosamente sacó todas y fue mirando las fechas en las que fueron enviadas. En todas ponía el nombre de Ellie. Cartas del año 2007. De Enero, de febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio… todos los meses. Aparecieron cartas del año 2008. Enero, febrero, abril, junio, septiembre, diciembre. Las cartas del 2009 solo eran dos. Una de Abril y otra de Mayo.
Andy se echó a llorar desconsoladamente cuando recordó  todo aquello. Se imaginó a Ellie con todas las cartas  que el le había enviado desde su separación. Esas cartas significaban que ella todavía la quería. ¿Pero por qué dejaría de escribirle?. Esa era la pregunta que se hacía Andy desde que dejó de enviarle sobres. Ese era su tormento. Ellie se había olvidado de el y ya no tenía razón por la que seguir en Hades. Su vida allí se volvió oscura. La esperanza de volver a verla se hacía nula y su madre jugaba con la idea de que ella seguía allí. Pero Ellie no decía nada de la zona B y eso era la prueba evidente de que su madre mentía para convencerlo de que se quedara en Hades y no hiciera ninguna locura. El sabía que ella ya había salido. Y la iría a buscar. Ellie, que para el era todo. Y su ausencia  y su silencio lo volvían loco. Entre lagrimas Andy soltó una frase: Tranquila Ellie, cada vez estoy mas cerca. Y finalmente se quedó dormido.
Jack y Pierrot  se desperezaban esa misma mañana y despertaban a Eva.  Decidieron hacerlo para que ella los ayudase a arreglar la habitación del desván. Eva se encontraba ese día cabizbaja y pensativa, apenas articulaba palabra. Jack y Pierrot no hablaron del tema. Supusieron que estaba un poco cortada. Ella accedió sin dudar a ayudarles.
El desván estaba en proceso de creación. Estaban empapelando las paredes. Los tres llevaban dos horas  haciéndolo. Cada uno estaba centrado en su trabajo y también en los pensamientos que rondaban por sus cabezas. Pierrot no estaba tan seguro de que fuera algo seguro alojar a Eva en casa pero debía resignarse. Jack sabía que estaba haciéndolo bien. Eva simplemente transportaba pensamientos de un lado a otro del desván. Entonces se rompió el hielo.
Pierrot alzó su arma de batalla, por intimidar, simplemente, y habló:
-Eva, estoy pensando yo… ¿ como es que te daban dinero? El dinero en Hades no sirve.
-No lo se… la verdad ( contestó ella de forma nerviosa y siguió empapelando)
-Pero… con ese dinero tu comprabas… ( fue interrumpido por Jack)
-Pierrot, cariño…( la mirada de Jack  fue la indicada para mostrar que esa conversación era muy intimidatoria)
- Solo pregunto, es curioso que no sepamos que Hades da dinero a sus trabajadores.
-¿Es lógico no? ( dijo Eva) No se. Hay gente que vive aquí, si, pero por su trabajo. Y cobrarán dinero…
- Ya, pero… tu no te ganabas la vida en Hades. Tu vives Hades… Es curioso, pero, pensad. ( dijo Pierrot llamando la atención de ambos). Una muchacha que está enganchada  a las drogas, Con el debido respeto,la ponen a trabajar, le pagan… ¿para que?. ¿No es una interna en un hospital?...
-Se que es raro, pero, yo no quería trabajar y sabían que mi presencia en esos laboratorios era muy importante… Era la única manera de mantenerme allí. Me dan dinero, yo compro droga, enfermo, me llevan al hospital y de nuevo me contratan en el laboratorio. ( dijo Eva intentando contentar a Pierrot)
-Puede… ( Pierrot)

Eva sabía que podía haber descubierto el por qué de la necesidad de mantenerla en Hades con la contestación que hizo a Pierrot. No le dio mucha importancia de todas formas.

En la casa de al lado, estaba Alissa preparándose para visitar a Eva, tenia planes ese día; Después de visitar a Eva iría a casa de Indiana, era ya demasiado tiempo sin saber de ella.  Estaba dispuesta a ayudarla todo lo que pudiera. Luego iría a comprar  chocolate para calentarlo y tomárselo. Lo mismo invitaba a Jack, Pierrot y Eva.  Ese día era el segundo día que intentaba comenzar de nuevo en Hades; Desde hace dos días que se le presentó Eva en su vida no había descansado y los problemas parecían no despegarse de ella. Y cuando ocurría eso, para colmo recordaba situaciones desagradables de su vida como Afrodita. Que por cierto, pensó- algún día debería desembalar las cajas del desván- 
Se puso unos pantalones vaqueros cortos ya que el calor apretaba  y una camiseta de  tirantas blanca con un estampado de orquídeas. -Era una horterada- Pensó. Parecía sacada de  la serie de televisión True blood en la que ella hizo una vez un Cameo.
Dispuesta a sentirse vulgar en el mejor sentido de la palabra, abrió la puerta de su casa.  Al cruzar el umbral vio una carta en el suelo. Miró alrededor pero no vio a nadie. La abrió:
“ Te espero en mi casa esta tarde. Procura que no te vea nadie de seguridad”

Atentamente, Indiana.

Alissa no podía esperar. Y fue corriendo a casa de Indiana. No mantuvo discreción ninguna. Eran noticias directas de la mujer y no podía estarse quieta. Eva tendría que esperar.
Tocó a la puerta y rápidamente abrió. La invitó a pasar:
-Sabía que ibas a venir en cuanto leyeras la carta.
- No podía esperar.
-¿Eso significa que sabes algo no?
Alissa fue delatada pero rápidamente supo excusarse.
-¿qué? No. Supongo que cuando me envías una carta es por que necesitas ayuda…
-Lo se… lo siento. Estoy muy nerviosa.  Recibí anoche una carta en la que anunciaban mi traslado a la Zona B. 
- ¿como?...
-Si… Los que llevamos un cierto tiempo aquí nos trasladan a la zona A para pasar un año allí y luego reubicarnos en el mundo exterior de nuevo.
- Algo de eso tenía entendido… ¿ que problema hay? ( Alissa no sabía hacerse la tonta)
Indiana comenzó a llorar. Alissa fue a consolarla con un abrazo pero antes miró de reojo a las escaleras y a su alrededor para ver si estaba Andy en casa.
-Tranquila…
-Andy no está… y yo necesito desahogarme.
- ¿ pero que ocurre?
- Verás ( tranquilizándose un poco) Quieren que me vaya yo sola, sin Andy. No lo concibo; el vino conmigo, tendría que irse conmigo. Hasta el mismo lo dijo anoche.
- Es poco comprensible sí (  delatando en su expresión una mirada hacia el vacío que indicaba que le estaba empezando aparecer todo muy alarmante.)
- Y creo que se por que es… pero no se lo puedes contar a nadie Alissa.
- Tranquila… tampoco me fío yo de mucha gente…
-Andy quiere escaparse de Hades y quieren tenerlo aquí solo para controlarlo.

¿Realmente era las personas  de Hades  una gente desconfiada?¿ Quien les había introducido en sus mentes esas ideas?  Y lo peor de todo: Alissa se estaba convirtiendo en una de ellos.
-Se que tu hijo no lo hará… A parte de que no puede ( cogiéndole la mano)
-Se que es capaz. No es la primera vez que lo intentaría. Cuando tu llegaste tuvo intenciones… ¿recuerdas?. Tengo tanto miedo.
-Si… ( aturdida) Mira, si te quedas mas tranquila y te sirve de consuelo yo lo vigilaré. Lo seguiré a ver si trama algo. Pero si no veo ni una sola señal de que lo vaya a hacer no puedo ayudarte Indiana.
Indiana la miró esperanzada.
-Yo te ayudaré…
Un poco mas abajo en Hades. André y Corinna permanecían en el porche de su casa. Ambos dormían. Corinna apoyada en André pegó un salto despertando bruscamente y habló:
-¡¡Tenemos que buscarlo!!
Despertó a André de un salto. Y le contestó:
-¿a quien?
-A nuestro nieto. Se que sigue vivo… No me preguntes por qué pero lo sé….

Se hacía de noche ya en Hades. Un muchacho de color andaba por un pequeño montecito de césped en la zona B. Se estaba cansando y además hacía mucho calor. Cuando llegó a la cima vio una chica a lo lejos. Estaba sentada mirando a las estrellas. Hacía una noche despejada.
El se acercó a ella y le habló:
-¿ vamos?
- Phil, llevo media hora esperando. Te toca esperar a ti… hace una buena noche…
- Tu no puedes dejar de mirar las estrellas nunca, y yo no puedo dejar de mirarte a ti, Ellie.
Ella lo miró y le sonrió… Se levantaron y desaparecieron colina abajo.

jueves, 12 de agosto de 2010

ORIGEN: 10. Nolan: El soñador que hace sus sueños realidad.


 ORIGEN: 10


Aquí el texto...Anoche se apagaron las luces. El acontecimiento del año estaba comenzando. Nunca había tenido esa sensación. Una música apocalíptica y endiablada llenaba la sala de Omnipotencia y esplendor. La primera imagen...

Era origen.Era Nolan. Era cine.
Nolan. El hombre que sin darse cuenta, ha creado una obra cumbre,definitiva, delirante, apasionada. Así Christopher, crea un guión, que, una vez mas, rellena de barroquismo argumental la película, donde le encanta hurgar en cualquier rincón de la simple sinopsis para poder retorcer la historia hasta sacar de ella la máxima expresión. Reinventa el cine con una nueva visión sobre las películas de acción, thriller psicológico y Noir para dar rienda suelta a un laberinto de pasiones personales, tormentos, tenebrismo onírico, surreal, pero a la vez con mucho sentido.

Es capaz de sustraer una idea tan descabellada y hacerla real.
En sentido laberíntico. Nolan crea una espiral,suelta a sus ratas de laboratorio fuera del laberinto y hace que todos intenten ir hacia el centro, cuanto mas te acercas mas parece que se alejan de la realidad. Así te sientes tu, como espectador; llega un momento en el que te sientes exhausto, extasiado, sigues recibiendo información y codificando y sabes que tu mente no está preparada para algo así. ¿Una película, normal y corriente?. No. Origen, es la obra cumbre de la década. Y una de las obras maestras de la historia del cine.
Cumple los requisitos para serlo.
Un guión excelente, una dirección potentisima, una fotografía majestuosa, un montaje de sonido apabullante, un sonido aterrador, efectos especiales buenos, actuaciones acordes, banda sonora magnifica. Podría seguir...

Resumiendo, el cine, este año, ya ha cumplido... Este año y los años venideros. Dudo que algo supere esta obra en años. Se ha cubrido, posiblemente la ultima bacante para el puesto de la mejor película del año. En la época de los remakes, cuartas partes y poca imaginacion,Christofer se hace con el manda más de la ficción, y de la narración. Y no por casualidad. Se lo ha ido ganando a pulso, desde su sorprendente Memento, siguiendo por El truco final y El caballero oscuro, su ultima gran obra, y seguramente, junto a Wall·e, la culpable de que en la pasada edición de los Oscars se ampliaran el número de nominaciones a Mejor película.

Nolan, te seguiremos desde la tierra, los soñadores, que soñaban con que un día, esta película llegara. Gracias.

Recomendacion: Vaya a ver la película, esté donde esté, encuentre como se encuentre. No le duela gastarse el dinero que haga falta para ver esta obra de arte. Se merece eso,tanto usted como el film.

LO MEJOR: TODO.

LO PEOR: YA LA HE VISTO, Y QUIERO BORRAR ESE RECUERDO QUE SE APODERA DE MÍ PARA PODER VERLA DE NUEVO.

POSIBLES NOMINACIONES A LOS OSCARS: MEJOR PELICULA. MEJOR DIRECTOR, MEJOR GUION ORIGINAL, MEJOR SONIDO, MONTAJE DE SONIDO, MONTAJE, MEJOR BANDA SONORA. y PUEDE QUE MEJOR ACTOR: Leonardo Di caprio.

La observacion: Hoy iba en coche por la ciudad, y he escuchaod un ruido muy fuerte. Creer que almería se está plegando, no tiene precio.

viernes, 6 de agosto de 2010

UNA NUEVA VIDA: NACIMIENTO. 1ER BLOQUE.

Anuncio cosas interesantes:

1.En el proxímo capítulo, el 6º, nos encontraremos en el ecuador del primer bloque llamado: Nacimiento. Dije que iban a ser al rededor de 16 capítulos. Bueno, he estado haciendo recuento de historias, las tengo todas pensadisimas y me salen 13 o 14 capítulos. Así que prontó la cosa se pondrá interesante.

2. En el comienzo del capítulo 6 pondré una lista con los personajes que ya se conocen para que no os lieis con los nombres.Ya que aparecen personajes nuevos.

3. Se que ahora la trama parece un poco sosegada pero hay que tener en cuenta que es una historia que por capítulo no puedo escribir mucho y los personajes necesitan tener aparicion, debo contar sus historias pasadas, etc. Y son bastantes personajes que o bien se van a ir acumulando o van a ir desapareciendo de la historia.


Gracias y seguid leyendo.

AVISO AVISO AVISO AVISO:
EL CAPÍTULO 5 SE ENCUENTRA EN LA ENTRADA ANTERIOR. RECIEN ESTRENADO.

CAPÍTULO 5: EL DESVÁN

Paul, Eva y Alissa se encontraban en el despacho. Eva lloraba:
- Alissa, nuestra confianza en ti estaba creciendo, no lo puedo entender, nos estas dando algún que otro problema… y tu ( a Eva) no se en que pensabas Eva.
- Yo se que no lo he hecho bien Paul, pero hoy mismo tenia intención de hablar contigo, te lo juro… ( Alissa no mentía)
- No se si creerte…
- Bueno, ayer nos pidió usted que viniéramos y aquí estamos… ( dijo Eva un poco desesperada)
- No os quedaba otra… (decepcionado) Es tan… no se, Eva. Sabes que hay cámaras en las zonas públicas de al ciudad.
- ¿Como? ( Para Alissa eso era una noticia nueva y sorprendente y tanto Paul como Eva ignoraron su expresión)
- Ahora dame una razón para que no te tengamos que llevar bajo vigilancia.
- Esperad, esperad ( Alissa todavía estaba impresionada)
- No, Paul… por favor. Al hospital no… ( sollozando)
- ¿ Tenéis cámaras de vigilancia? ( por fin atendieron a Alissa)
- Sí, claro. En los sitios públicos se requiere vigilancia. ( contestó Paul )
- Es decir, ¿no se supone que albergáis a gente que no es problemática? ¿ que no necesita vigilancia alguna?... recuerdo el primero día que vine que las murallas eran alas a fueras enormes y había puestos de vigilancia y un hombre con una metralleta. ¿ no crees que es excesivo?
- Puede Alissa, pero yo no me encargo de eso. Cumplo ordenes de mis superiores.
- Mmm ( convencida) Es lógico… además no querréis que se escape alguien que ha firmado un compromiso de por vida…
- Si, Alissa ( con gestos de agotación) exacto… Escuchad.

Tanto Alissa como Eva se removieron en el asiento.

- He hablado con la jefatura esta misma mañana. Se que somos duros y que esto parece una especie de campo de concentración y todo eso, pero intento llevar mi zona lo mejor que puedo y no parecer un tipo de la GESTAPO. Mis jefes me han dicho que tu, Eva tendrás que internar en el hospital para desintoxicarte y tu Alissa… tu tendrás que asistir de nuevo al psicólogo.
- ¿ que? ( soltó Eva con un grito ahogado)
- esto es… increíble Paul ( Alissa se indignaba)
- Esperad, no he acabado. Lo interesante de esta situación es que yo tengo cierto control sobre le destino de los habitantes de mi zona y tomándome un poco la justicia por mi parte he ido a registrar tu casa, Eva… No he encontrado ningún tipo de droga, así que supongo que ha sido la primera vez que lo haces desde que te dejamos salir del laboratorio. Después he hablado con el jefe y le he pedido que no te internen con una condición.
- ¿cual? ( Eva estaba desesperada)
- Que tú ( A Alissa) cuides de ella o busques a alguien que pueda cuidar de ella si tu no puedes, siempre que supervises como le va día a día y cada semana me hagas un informe sobre como le va. Y me lo traigas.
- Bien… ( Alissa obedeció)
- Y en cuanto a ti, no tendrás que ir al psicólogo puesto que el psicólogo de esta zona, si no recuerdas mal, ahora soy yo y como tal considero que no necesitas venir mas a mi consulta.
- Gracias Paul, no sabes cuanto te lo agradezco ( dijo Alissa)

Aquel momento fue mágico. Paul se había convertido en una especie de Mesías para Alissa y desde ese momento reafirmó su posición de que se podía confiar en el. Entonces Alissa y Eva salieron de allí esperanzadas, pero ahora Alissa tenía el cometido de con dejar a Eva. Ella no podía quedársela, tenía otros asuntos que resolver, pero ¿ a quien se la podía dejar?

En otro extremo de la ciudad, anocheciendo, cerca de donde vivía Alissa se encontraba una casa amplia que por dentro estaba siendo ordenada por Corinna. Su marido, Andre ponía la mesa para cenar.

- Dime cariño…¿ se te hace pesado celebrar cuantos años llevamos aquí?
- No,¿por?
- No se… no hablas mucho. Entonces… ¿ que te ronda por la cabeza?
- Nada, no se… pensando... la mesa está lista y la cena también. (sentándose en la mesa).
- Pero cuenta…¿en que piensas?
- No quiero amargarte la velada. Vamos a comer…
- ¡Oye!, se supone que llevamos toda nuestra vida contándonos las cosas, Andre… por favor, me preocupas.
- Bueno, es solo que… nos veo y pienso en que vinimos aquí por nuestra propia iniciativa, ya sabes… tu y yo y nadie mas…
- Por que no había nadie mas…
- Si, eso es… pero éramos felices ¿no?
- No creo… si decidimos venir aquí era por ese vacío que sentíamos.
- ¿Y ahora? ¿ no lo sientes?
- No… o quizá en algún momento, pero creo que nos hemos hecho fuertes…
- O mas débiles… ( creando en su esposa una nube de misterio)
- ¿ que quieres decir Andre?
- Bueno… es lo que te intento explicar. Ahora, creo que me encuentro en un punto en el que he vuelto a cuando teníamos esos problemas con…
- Se con que…
- Si, pues hemos vuelto a estar vacíos como pareja.
- Andre, si , cariño… lo se… hace unos días… bueno unos meses… tuve un sueño.. ( dejando de comer y mirándolo fijamente). Aparecía ella…
- ¿ y el?
- Espera…Estaba yo en casa, nuestra casa, aquella tan bonita con el jardín lleno de rosas y tocaba alguien a la puerta. Era de madrugada, yo dormía. Me levantaba, la puerta no dejaba de sonar y entonces , al abrir me la encontraba a ella, embarazadísima. Y decía que mi destino no era estar aquí. Después entraba y se quedaba con nosotros para siempre.
- Estaba embarazada de el ¿no?
- Supongo…( suspirando) Oye Andre no dejemos que esto nos consuma como antes.


Sonó la puerta. Alguien llamaba. Ambos se quedaron quietos mirando hacia la ventana que estaba deshabitada. ¿ quien sería?.

- Espera abro yo ( levantándose)
- Andre ( al pasar su marido por su lado le rozó la mano)

André se acercó y exhalando un suspiro abrió. Al ver quien era pudo respirar tranquilo.

- Cariño, son Alissa y … ¿Eva?
- Si, Eva.
- Pasad.

Ambas entraron un tanto cortadas.

- Hola, chicas, Alissa, encantada de volver a verte, te gustó el reloj que te regalé en la fiesta?… ( sonriendo como nunca) desde entonces no te veo, ni a Indiana¿ que os trae por aquí?. mmm ¿ como estás Eva?
- ¿Os conocéis? ( dijo Alissa extrañada)
- Si… bueno de las fiestas y de cruzarnos. Esta ciudad no es muy grande. ( dijo Eva)
- ¿Queréis cenar? André ha preparado pasta y va a sobrar porque hoy no tenemos mucho apetito. ( mirandolo)
- ¿Y esas velas? ¿ es una cena romántica? ( preguntó Eva)
- mmm , celebramos los años que llevamos aquí… ( dijo Corinna)
- Que ni siquiera sabemos cuantos son ( dijo André)

Alissa y Eva entraron un poco mas en la sala y La pareja les invitó a sentarse.
- Verás, Corinna… bueno… André, esto también te concierne a ti. Resulta que debo quedarme al cuidado de Eva… una historia un poco larga de contar, pero Paul.
- ¿Paul?... ese…( iba a insultarlo)
- Pero Paul me ha concedido que puedo cuidar de ella o dejarla al cuidado de alguien. He pensado que ahora mismo no me viene bien estar acompañada, sigo un poco desorientada con todo esto y ahora mismo estoy aprendiendo a cocinar y todo eso y… no puedo cuidar de ella.
- Bueno, tampoco es que necesite mucho cuidado… tengo ya mi edad.
- Eva, sabemos a lo que se refiere Alissa ( dijo Corinna)
- Ya… ( vergonzosa)
- Necesito que os quedéis con ella y Eva no tiene ningún problema; de hecho ha sido idea suya la de venir aquí.
- ¿ nosotros? ( dijo André sorprendido)
- Se que esto no se hace así… y no son formas… pero es necesario para mí y para ella.
- Yo se que os vendré bien… ( Dijo Eva avergonzada)
- Ya… pero no puede ser… ( dijo Corinna. Tanto ella como André cambiaron el rostro de su cara). Nunca hemos tenido un hijo y no sabemos cuidar de nadie.
- Bueno, ella solo necesita un hogar, simplemente. No alguien que esté detrás de ella constantemente.
- Ya… comprendo… pero de verdad Alissa no puede ser. Te lo digo de corazón. Ahora mismo no.

Alissa vio como los ojos de Corinna se llenaba de lágrimas y en su rostro vio mucho dolor y sufrimiento. Era como un mensaje codificado que sabía descifrar en ella.

-Lo siento ( dijo Corinna)

Alissa miró a André con la cara de preocupación característica y luego a Eva. Le habló.

- Bueno, Eva, mi segunda opción son Pierrot y Jack…
- ¿También es la ultima no?
- No, la ultima es que te quedes conmigo… ¡Bueno! (dirigiéndose ahora a la pareja de ancianos) Sentimos molestarles, que cenen bien ( levantándose).

Corinna y André se quedaron un poco descolocados y quietos, pero en seguida volvieron a recuperar el ritmo y dejando el tema de conversación que tenían antes de llegar ellas se dispusieron a intentar cenar.


Alissa y Eva salieron del hogar de Corinna y André y se dirigieron de camino a casa. Llegaron a casa de Pierrot y Jack y tocaron. Abrió Pierrot:

- ¡¡Pasad!!
Ellas pasaron y se sentaron en el salón.
- Acabamos de terminar de cenar… ¿donde habéis estado metidas todo el día?
- Bueno, hemos pensando… ( dijo Alissa)
- Mucho ( remató Eva)
Jack apareció bajando las escaleras del desván.
-Aquí las tienes, Jack, te he dicho que aparecerían.
-Ya veo…vaya día. Pensábamos que nos iban a inculpar o algo por ayudar a…
- Chicos… ¿como vais con la habitación del desván? ( Pregunto Alissa cortantemente)
-Fatal, todavía nos queda mucho…
- comprendo…
- ¿ y cuando esté terminada… quien dormirá allí?
- bueno… supongo que nosotros aunque queremos hacer de ella una salita, con un sillón. ( dijo Jack)
-Ya… ( seria)
- Bueno ¿que os han dicho?... nos tenéis con la intriga ( dijo Jack nervioso)
- ¿ Resumiendo? ( dijo Alissa)
Ambos chicos asintieron con la cabeza.
- Tengo que quedarme con ella, cuidarla, y demostrarle a Paul que está bien. Pero no puedo, ahora mismo estoy demasiado… ocupada…
- ¿Ocupada?
- Si… ( pensando en lo que escuchó detrás de la puerta en la fiesta) Bueno… lo que os quiero pedir es… si os podéis quedar con ella unos días, al menos hasta que organice mi vida aquí… que todavía no he empezado. (entristeciéndose) Pero cuidaré de ella yo, lo prometo, solo necesita a alguien que pueda prestarle mas atención y no se sienta sola.
- ¿Eva te parece bien? ( preguntó Jack)
- Alissa me ha ayudado y vosotros también… creo que lo que ella diga está bien.
- ¿Pierrot?( mirando a su novio con cara de interrogante)
- Cariño, como quieras… yo no se nada de esto… aquí los que mandáis sois vosotros… yo no me fío…
- ¿De mí tampoco? ( dijo Alissa)
- Si… supongo que de ti si… ( mirándola)
- ¿ entonces?... ( preguntó Alissa nerviosas)

Una sensación de tensión se palpaba en el ambiente.

-Eva, ( dijo Jack) tienes que mejorar, ¿vale?... si te quedas aquí tienes que mejorar mucho y dejar las drogas… y dejar de ver a quien te las pase. Sea quien sea. Aquí no queremos problemas… por favor.

Eva tragó saliva y mirando al suelo asintió con un sí que retumbó en toda la sala.

-Esta noche dormirás aquí en el salón, en este sillón, mañana nos encargaremos del desván.

Entonces se despidieron quedando en que al día siguiente se verían. Y Alissa ayudaría con el desván.


Esta, cansada llegó a su casa, y se dejó caer en el suelo de la zona que unía el salón con la cocina y mirando boca arriba vio una cuerdecita que salía del techo y acababa con una anilla colgando. Alissa se levantó sin perder de vista aquella anilla y tiró de ella con delicadeza.
Se abrió una puerta pequeña que se separaba del techo y unas escaleras plegadas se abrían acabando cuidadosamente en el suelo. Era el desván, y hasta entonces no se había dado cuenta de que estaba allí. Subió bañada en una espesa humareda de confusión y poco a poco sus ojos se quedaron ciegos por la oscuridad de la sala. Se apreciaba un sitio frío y a Alissa no le gustaban los sitios fríos en los que nadie había habitado nunca. Entonces alargó el brazo para poder encontrar algo de lo que tirar para que se encendiera una bombilla y se hizo la luz.

Pronto quiso apagarla de nuevo. La sala se encontraba llena de cajas embaladas, cerradas; pero fuera de ellas había escrito algo: AFRODITA.
Se le ocurrió abrir una y dentro encontró varios objetos; en primer lugar el primer premio que ganó por su primer disco y al lado una cantidad de cartas y regalos. Entonces recordó. Recordó como esa noche, la que ganó el premio, sus amigos le enviaron cartas a su camerino. Siempre recibía cartas de apoyo, de animo por parte de los amigos que tenía antes de saltar a la fama.;pero sabía que hacía ya un tiempo que se había alejado de sus amigos. Aquella noche que sabía que podía ganar su primer premio supo que esas cartas que recibió eran diferentes. No eran ni de apoyo, ni de animo, ni de cariño. No. Eran cartas de angustia, de insultos de desprecios por haberse alejado del grupo de amigos y haberse vendido. Lo sabía por que antes ya había recibido una llamada de un amigo diciendo que no volviera a llamarlo. Que todo el grupo estaban muy enfadados con ella. Así que ni las abrió. Y ahora tampoco iba a hacerlo. Había pasado mucho y si estaba en Hades era por algo. No quería recordar viejos tiempos, malos y tristes. Entonces lo dejó todo dentro de la caja y apagando las luces bajó del desván y lo cerró. Esa noche se sentía demasiado sola. Entonces, se tumbó de nuevo en el suelo y poco a poco quedó dormida.

En casa de Corinna y André, ambos permanecían sentados en el salón. André leía un libro.

-Dime André… ¿ crees que hemos hecho mal en decir que no?
- ¿Por qué?… ( despegando la mirada del libro)
- ¡dime! ( sollozando) ¿no te recordaba a ella?
- ¿ a ti también?
- si…
-venga, cariño… no llores ( acercándose a ella y abrazándola)
- Ya… lo se… bueno… ¿ crees que es una señal del destino?
- ¡No!, ¡para nada!, no existen las señales del destino. Lo siento, cariño, pero lo pasado, pasado está.
- Como lo que ya está muerto… y no volverá a vivir… ( mirándolo)
-si… ( mirándola).
- ¿Y nuestro nieto? ¿será verdad?
- Cariño… ( intentando convencerla de que aquello no era una señal)


* “A veces nos sentimos solos”. Pensé aquella noche tumbada boca arriba en el suelo. La soledad puede manifestarse de muchas maneras. La soledad que sentimos cuando alguien nos ha abandonado y nos ha dejado a nuestra suerte. Como le ocurría a Eva. O la soledad que sobrellevas con otra persona y que enmascaras en una vida de ensueño, llena de cosas que hacer. Como Jack y Pierrot. También la soledad que creemos compartir pero que sufrimos cada uno de diferente manera y nos machaca día a día y también, día a día queremos negar. Como Corinna y André.

O mi soledad, que fue y será la mas vulgar de todas. Estar sola.
Sí, lo habéis notado; La excusa perfecta para no estar acompañada: Ordenar mi vida en Hades. En cierto modo era verdad. Pero lo que mas necesitaba en ese momento era alguien con quien compartir mis pesares.
También existían otras soledades, eran las que no se sabían que padecían.

Indiana se encontraba en su casa, mirando al vacío en la mesa, terminando de cenar. Andy, su hijo, bajaba por las escaleras.

- ¿ A donde vas Andy? ( dijo su madre sin volver la cara)
- Quiero dar un paseo… Mamá… ¿ me perdonas?

Indiana se puso a llorar desconsolada, pero intentando que no se notara guardó la compostura y copio una sobre que no había abierto pero sabía perfectamente que significaba. Y le habló a su hijo.

- Andy… tenemos que hablar.
- ¿Sobre que?
- Pero prométeme que no te volverás un loco, cuando te lo diga.



CONTINUARÁ…