martes, 27 de julio de 2010

CAPÍTULO 4: EVA CAMBIA DE JARDÍN


CAPIÍTULO 4: EVA CAMBIA DE JARDIN.
Año 2005. Eva se encontraba en una sala, temblando. Su pelo moreno, su expresión facial mustia, ojeras. En los hábitos de su vida normal no entraba dormir mas de 5 horas seguidas. Y tampoco cuidarse.
En estos últimos 10 meses se ha sumergido en su teorema matemático en la universidad de Oxford, y no tiene otra cosa que hacer.
Entonces a punto de quedarse dormida, la despierta la Rectora de la universidad abriendo la puerta de su despacho.
3 Horas antes, Se encontraba dando clase a su clase de 200 Alumnos:
-Sabemos entonces que un punto no puede hacer nada más que moverse en un espacio tridimensional. Y en fin… esta es la teoría de cuerdas, como veis, los que me pedisteis que la explicara no tiene mucho de que hablar, para mi gusto es algo muy desagradable. ( durmiéndose). Además tenemos que seguir hablando de  Euclides. Vamos a empezar…
Eva se dio la vuelta  hacia la pizarra y de pronto se mareo y se desplomó. Todo el mundo se quedó quieto durante unos segundos pero rápidamente la mayoría de los alumnos se levantaron en busca de ayuda. Rápidamente la reanimaron en la enfermería y  La rectora pidió que la llevaran a su despacho.
Eva entró en el despacho de la rectora tambaleándose y cerró la puerta:
-Siéntate antes de que te caigas otra vez ( dijo la Rectora en un tono de enfado)
- Claudia se lo que me vas a decir… me dices lo de siempre… (tapándose los ojos con gesto agobiado)
-¡NO!, hoy se acabó Eva…¡Soy tu hermana!  y tengo que tomar medidas, porque también soy tu superior.
- Sabes que estoy así por mi teorema, por favor, Claudia…
- Eva, apenas comes, apenas duermes… hay alumnos que me han dicho que cambias de tema y les explicas cosas que ellos no te han pedido que expliques y que tu insistes en que ellos lo piden… y te enfadas porque supuestamente hacen perder tu clase…y como no, tu tiempo… tu valioso tiempo… ¡Lo amas pero no lo aprovechas!
-Escúchame, Claudia, tengo el teorema terminado, te lo juro, no me hagas esto…(con lágrimas en los ojos).
-( Mirando hacia abajo) Lo siento, Eva, soy tu hermana y no quiero verte mal… no quiero pensar lo que harás, cuando estás sola…
-¿qué?...¿ a que mierda te refieres?...Tengo 29 años… eso acabó para mí… y lo sabes…no se a que viene nombrar ahora ese tipo de cosas, que ya han pasado, Claudia…
- Escúchame, Eva, esta universidad te salvó, te dieron un puesto de trabajo hace 8 años, recuérdalo… también te alejaron de las drogas… recuérdalo… y haz memoria y piensa en quien estaba ahí cuando nadie creía que fueras mas inteligente que el resto… porque esa persona era yo…
-si, lo se.. (calmada)…
-Y ahora no tienes otra que aceptar que vas a dejar de dar clase, Eva, porque si lo hago es por tu bien…
-Y por que no te puedes permitir tener una hermana que está loca, dando ejemplo a los alumnos de algo que ni siquiera le encuentran sentido…¿no? ( se levanta y se le encara a su hermana) Claudia, ¿ o tu si le has encontrado sentido a tu puta y asquerosa vida de rectora ricachona recoge-premios?
-Eva sal de aquí y vete a tu casa a dormir… ( con las lágrimas en los ojos)
Eva salio del despacho y desapareció de la universidad. Pensó que tenía mas tiempo para resolver un teorema que cambiaría el mundo, y ahora podría dormir un poco mas y dejar las anfetaminas. Sí, su hermana tenía razón tomaba drogas para mantenerse despierta, pero no era como el pasado, esta vez lo hacía por una buena causa. El mundo la aclamaría por descubrir la composición de la 4 dimensión: el tiempo.
Encerrada en su casa, se aferraba a lo único que ella se podía dedicar. Fueron 2 meses largos… Se levantaba, bajaba las escaleras y desayunaba un batido, y se ponía en frente de la pizarra grande que había en el salón, rodeada de miles de papeles de 7 colores diferentes, se explicaba así misma sus teorías, hipótesis que ella se empeñaba en que tenía que probar.Muchas veces se saltaba las comidas, otras comía lo que había en el Frigo, en muchos casos caducado. Luego lo vomitaba fruto también de la mezcla con las anfetaminas que, aunque quisiera, no podía dejar de tomar. Cerraba todas las cortinas y encendía el fuego, a las ventanas también se les daba clausura. Era inteligente y sabía que si se quedaba dormida podía morir, pero para eso estaban las pastillas. Ella no le llamaba droga, ella las veía en cajas, envueltas en un plástico sofisticado y que  a veces brillaba  y escupía luces por culpa del crack. Este era solo para ocasiones de celebración, y no abusaba de el.
Se tiraba las semanas enteras encerrada en casa, su teoría avanzaba, todo cobraba luz. El teléfono sonaba, pero lo desconectó, al rato solía sonar la puerta y el timbre, pero ella hacía oídos sordos o ponía a Beethoven pero llegaba la hora de visitar a su hermana, para que no se preocupara; entonces sacaba fuerzas para no tomar las pastillas, dormía y comía bien durante 2 días y dejaba de pensar en su proyecto. Se vestía bien, planchaba la ropa y se dirigía como una rosa nueva, camuflada en cactus hacia Oxford. A su hermana le explicaba lo bien que estaba. Contestaba a las preguntas con mentiras, y hacía bromas para disimular lo mal que se encontraba físicamente, pero su ánimo era lo contrario. Se encontraba tan bien, que podía quemarlo todo  y empezar de nuevo con  todo el trabajo.
No sabía lo quemada que estaba por dentro, pero tenía que hacer un es fuerzo por terminar el trabajo, le quedaba poco, todo estaba llegando al final.
Seguía encerrándose en casa.Pastillas, comida en mal estado, teléfono desconectado, prisas, ojeras…
Por fin terminó, después de estar 2 meses encerrada acabó el teorema, era las 3 de la madrugada y sacó la botella de champang y el crack… Bebió y fumó… y se durmió lentamente, muy lentamente, casi muerta.
Tuvo la suerte de que sus fuerzas no le fallaron para conectar el teléfono y llamar a su hermana:
      -Claudia… por fin he acabado el teorema… ahora quiero morir… te quiero…
- ¡Eva!...¡¡Eva!!... ¡¡no hagas ninguna locura voy a por ti!!.
Pero Eva ya no contestaba, se arrastraba hacia la botella de champang…
Una hora mas tarde aparecían médicos y bomberos en casa de Eva, ella, tirada en el suelo, rodeada de basura, parecía muerta pero todavía quedaba de ella una esperanza.
En el hospital. Eva despertaba en una camilla, su cuerpo parecía ser muy débil. Su hermana permanecía quieta a un lado, mirándola, habla Eva:
-       Claudia( sobresaltándose)… he acabado el trabajo… La cuarta dimensión está creada.
-       Eva…( mirándola fijamente a los ojos) para…estoy muy enfadada…me has engañado y yo me lo he creído.
-       No, no te enfades… por favor  (sollozando).
-       Eva, no voy a consentir mas sobredosis, sustos, y hospitales… estoy harta.
-       (Eva rompe a llorar)¿ y que?, me vas a abandonar?..¡ya veras!.. ¡¡ya verás tu cuando estés con el mono!! ( gritándole)
-       Eva, yo nunca he tenido que tomar drogas para sentirme mejor.
-       Lo hago para adelantar trabajo…¡ lo hago por ti! ¡¡ por tu maldita universidad!! ¡¡Por tu prestigio!!… tu misma me obligaste a ganar premios y a investigar desde que vivo en Oxford…. Claudia… te he comprado un libro (secándose las lágrimas)… yo misma fui a comprarlo.
-       Eva tengo que hablarte de un lugar (se levanta y cierra la puerta)
-       El libro es tu favorito, una edición muy difícil de encontrar…
-       Cuando te rehabilites aquí nos iremos a vivir a otra ciudad, muy lejos de aquí.
-       En este sale la historia de Lestat… si… cuando se entierra debajo de tierra durante el día pero está débil y no puede salir  a alimentarse...
-       ¡Calla!, por favor… Vamos a irnos de aquí tan lejos que no podrás volver con las matemáticas…
-       ¿donde?
-       No lo se ni yo.. cariño, solo lejos ( llorando)…


Pasó el tiempo. Eva se rehabilitó y fue entrando en sus casillas, recuperó la cordura mientras daba ordenes a su hermana de cómo tenía que recoger y ordenar todos los documentos que había en su casa esparcidos por el suelo.  Claudia le explicaba a donde iba a ir, que iba a sentir. Entonces comprendió que hacerse pasar por alguien que ha muerto justo antes de entregar el teorema de la cuarta dimensión le daría una gloria inmensa. Morir admirada, como  a las reliquias, los tesoros. La complicidad entre las dos hermanas era  magnífica ahora que el día de la muerte de Eva tenía fecha.  Claudia tuvo que firmar  miles de papeles para jurar silencio por lo que iba a suceder y asegurar el máximo de credibilidad posible.
Ambas se despidieron  aquel día… y ninguna volvió a saber nada de la otra. El libro que Eva le iba a regalar a su hermana se lo quedó ella. Y desde la lejanía de Hades contempló  como  su teorema avanzaba y triunfaba pero como le daban el mérito a su hermana, como ella recogía premios en su nombre y el novel de la ciencia. Desde Hades todo era sentirse encerrada y quería demostrar al mundo que fue ella quien creó  todo aquello y sentía que su hermana, tan egoísta se lo arrebataba mintiendo en los medios de comunicación  diciendo que ella había proporcionado el eslabón perdido para que Eva diera con la clave de todo.  Eva no podía evitar aquello, pero pronto descubrió  en Hades algo que le ayudaría a manejar su angustia de la mejor forma que sabía: Las drogas.
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Esa historia estaba siendo contada por Eva, tumbada en el sillón del salón de la casa de Alissa. Ella, Pierrot y Jack estaban atentos a lo que contaba. Eva habló:
-       Así que esa es mi historia… se que es vergonzosa pero… no puedo hacer nada… Mi hermana se está llevando todo el mérito de esa obra.
-       Pero a ti no te ha excluido del todo, Eva ( decía Alissa)
-       Lo se, y no le guardo rencor… pero ha sido muy egoísta todo este tiempo… Daría lo que fuera (furiosa) por hablar con ella y plantarle cara.
-       Descansa…
-       en cualquier momento vendrán  por mí… y no debemos hacer ningún ruido. No abráis la puerta por favor.
-       Pero ¿quién va a venir?
-       Seguramente vendrá Paul, con 2 hombres mas. No quiero ir con ellos, ya lo hicieron una vez y me ofrecieron trabajar en los laboratorios de física.
-       Es increíble… ¿ como quieren mantener en secreto al resto del mundo a esta ciudad si tienen laboratorios de todo tipo? ( Dijo Alissa)
-       Es mas complicado que eso… ellos investigan, venden las patentes  por un precio muy bajo  a cambio de que nadie desvele de donde ha salido la idea… Es decir, de aquí, esta maldita ciudad…( dijo Eva)
-       Pero… y como nadie los ha delatado ya…( dijo Jack)
-       A saber…( dijo Pierrot)


De pronto sonó la puerta, tocaban, al timbre… y se apreciaban siluetas por la ventana…
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11 horas antes. Alissa se encontraba en un banco de un parque que había mas alejado del barrio donde vivía ella. El parque daba casi a la frontera con la zona B. Un seto e 5 metros de alto y un muro de 7, daban separación. Había pasado una semana desde lo ocurrido en la fiesta. No dejaba de darle vueltas a lo de Andy  y sus ganas de salir de Hades. ¿ que tenía esa ciudad, si todo era tan idílico como decían? Fuera por lo que fuera, Hades, no estaba resultando se el lugar del que hablaban, Pero como ya dijo Paul, Alissa había llegado en un momento un tanto delicado.
Los parques le servía de zona de meditación. Ella no se encontraba tan mal ahí dentro; lo mismo solo se estaba metiendo demasiado en los asuntos de los demás y eso le afectaba. Seguramente si seguía su vida, sin importarle la de los demás no tendría tantas frustraciones. Ella comenzaba a coger estabilidad emocional y se encontraba bien.
En la otra punta de la ciudad, en Zona A. Eva, con un libro en la mano se escondía detrás de los contenedores de un restaurante. Al mismo instante llegaba un camión de mercancías procedente de Johannesburgo para abastecer de alimentos al restaurante. Un hombre negro que salía del camión se acercó a Eva:
-       Buenos días, bella, ¿que tal? ¿como te encuentras hoy?
-       Oh, bien..( con el libro en la mano , bien agarrado) gracias Sean.
-       ¿ Que libro llevas ahí? ( descargando cajas del camión)
-       Ah, uno… se llama Crónicas vampíricas, lo traje para leerlo. Le gustaba a mi hermana… pero me cuesta leer cuatro páginas… nuca comprenderé por qué le gustaba tanto. ( abriéndolo y ojeándolo)
-       ¿Tienes eso?
-       ( mirándola de reojo) Sí… y tu el dinero( sospechando)
-       Toma..( se lo da) me queda poco del dinero que me dieron en el laboratorio.
-       ¿Te daban dinero ahí?
-       Bueno… tengo que irme

El hombre, le dio la mano para despedirse y de paso le dejó una bolsa de un polvo blanco en la mano que rápidamente ella guardó dentro del libro.

Ella se fue rápidamente a unos cuartos de baño públicos que había  cerca de su casa. Entró y apoyó el libro sobre el W.C.  Estaba deseando meterse esa droga  y no podía esperar, pero no recordó que había cámaras  en los cuartos de baño públicos. Las ansias pudieron con ella.

Salio  de los baños y decidió ir a dar un paseo para relajarse, ya que había  podido tener su dosis mensual de lo que a ella mas le daba ánimos para seguir allí.  Anduvo y anduvo por Hades hasta llegar al parque donde Alissa en ese momento se encontraba dándole vueltas a al cabeza. Tan concentrada se encontraba que miraba a la lejanía justo donde se encontraba Eva andando. Eva comenzó a sentirse mareada y nauseabunda y decidió sentarse en un banco debajo de un árbol. Pero se desplomó de golpe en el suelo antes de dar siquiera 3 pasos.
Alissa reaccionó de momento al verla desplomarse y corrió  a por ella.  Rápidamente la llevó a su casa y la hizo reaccionar, vomitar y tumbarla. Estaba preocupada por aquella muchacha, la recordó por la fiesta y ese sentimiento de querer ayudarla fue repentino. Algo le dijo que tenía que llevarla a su casa en vez de llevarla al ambulatorio médico y allí se encontraba con una chica que había sufrido casi una sobredosis y metida, probablemente en un lío.

Se el ocurrió ir a casa de Jack y Pierrot para que ellos ayudaran a cuidarla.
Una vez en casa de Alissa:
-       Vuestro trabajo es cuidarla mientras voy a ver si encuentro a Paul… esta chica esta muy débil ( A Jack y Pierrot)
-       ¿Y Paúl que te va a decir…? ( dijo Jack)
-       Lo único que sabe ese idiota desde hace un tiempo es lamerle el culo a sus superiores.
-       ¿qué?... Paul nos ayudará…( poniéndose una rebeca y abriendo la puerta)
-       ¡¡No!!( Eva se levantó) ¡Apagad las luces y no hagáis ruido! Por favor…
A Alissa no le había dado tiempo a abrir la puerta. Se dio media vuelta y  miró fijamente a Eva. Encontró en ella algo bastante extraño. Primero; era raro que alguien se exaltara de repente por decir el nombre de Paul…Segundo; también era extraño que se encontrara débil  y se sobresaltara de golpe.
-¿ me vas a contar que te ha pasado? (dijo Alissa)
- por favor apague las luces y cierre las cortinas.
- Pero…¿qué?... Por favor… no quiero mantener en mi casa a alguien que da problemas…
- No… no doy problemas, por favor. Pero si me ayudas a que no me lleven con ellos te lo agradeceré mucho…
- ( Alissa miró a Jack y a Pierrot   de forma interrogante, como si quisiera preguntarles que debía hacer) Bien… esta noche si quieres puedes dormir aquí… pero mañana volverás a tu casa.

Alisa apagó las luces y cerró las cortinas. Eva se volvió a tumbar y  comenzó con su historia. Un tiempo después…
-       Seguramente vendrá Paul, con 2 hombres mas. No quiero ir con ellos, ya lo hicieron una vez y me ofrecieron trabajar en los laboratorios de física.
-       Es increíble… ¿ como quieren mantener en secreto al resto del mundo a esta ciudad si tienen laboratorios de todo tipo? ( Dijo Alissa)
-       Es mas complicado que eso… ellos investigan, venden las patentes  por un precio muy bajo  a cambio de que nadie desvele de donde ha salido la idea… Es decir, de aquí, esta maldita ciudad…( dijo Eva)
-       Pero… y como nadie los ha delatado ya…( dijo Jack)
-       A saber…( dijo Pierrot)

De pronto sonó la puerta, tocaban, al timbre y se apreciaban siluetas por la ventana. Mantuvieron los cuatro el silencio. Salvo Jack que soltó un: No quiero que me echen a patadas de esta ciudad.

El miedo que sentía Eva se hacía contagioso para los 3 que la custodiaban, y Alissa además sufría una incertidumbre que se iba a convertir en crónica.  La puerta no dejaba de sonar, y  se escuchaban como giraban por detrás de la casa e intentaban forzar las ventanas. Todo era tan terrorífico que  daba la impresión de que se habían metido en un buen lío.  Entonces se posaron de nuevo frente a la puerta de la casa y quedaron quietos durante un momento. Notaron como uno de los tres que iban se agachó y pasó un papel por debajo de la puerta, después se fueron.

Alissa se acercó al folio doblado y leyó :

Se que ella está ahí. Espero que esté bien y mañana a primera hora la traigas a mi despacho.

Con Admiración, Paul. 

Alissa habló:
- Eva, me temo que mañana tenemos que hacer alguna visita…
-------------------------------------------------------------------------------------------------* Aquel día fue el mas intenso con diferencia. Recuerdo que antes de ver a Eva caerse en frete del parque, pensaba en ir a casa de  indiana y hablar con ella. Y pensaba en hablar con aquel matrimonio de abuelos tan graciosos que me regalaron e la fiesta un reloj. También quería ayudar a Jack y Pierrot con la habitación del desván. Ese día parecía haberme despojado  de todo lo atormentante pero no. Ahí estaba mi destino, tocando a la puerta y dejando una nota donde los problemas o al menos, las situaciones incómodas iban a ser evidentes.  Creía que me recuperaba a pasos agigantados en Hades pero lo único que hice ese día fue volverme de nuevo pequeña y sentir miedo por estar viviendo en ese lugar tan extraño.

Para los que vivimos esa historia aquel día, algo cambio. Jack y Pierrot sufrieron por primera vez la sensación de miedo allí dentro. Eva  parecía sentirse salvada y en buenas manos por haber confiado en ella. Y yo supe que hasta ahora, tanto ella como algunos otros estaban tan jodidos como lo podía estar yo misma. Por primera vez pasó por mi mente una idea… pero se desvaneció y no volvió aparecer hasta que pasó un tiempo.  En su momento esa idea cobrará vida. Esperad… todo a su tiempo…

miércoles, 21 de julio de 2010

TOY STORY 3: 9

Recuerdo el día que vi Toy Story 1. Una película impresionante, deslumbrante ante los ojos de un niño. Recuerdo que crecí con esta película. Para mi, tenerla en VHS era un privilegio.

Recuerdo tambien, que cerraba la puerta de mi cuarto y la abría de golpe por si me encontraba a los juguetes en movimiento. En general, a mi me marcó.

Luego llegó la segunda parte. Me piyó mayor, peor no dudé en verla, para mi, ya no era una peli impresionante; solo divertida, graciosa. ¿ Quizá me hacía mayor?...

Poco despues volví a verla, con ojos de cinéfilo y la disfruté mas... y supe recordar lo bonita que era la primera y los recuerdos que me trajo.

Hoy, he visto la tercera parte. En principio me ilusioné, pero tuve una sensacion incómoda, de no tener ganas de que abrieran de nuevo la brecha de la infancia.
Pero he tenido que retirar mis pensamientos desagradables.

Toy Story 3 ha hecho que saque al niño de 6 años que vibró en el cine cervantes al ver a un Buzz diciendo: ¡Hasta el infinito y mas allá!
Casi 2 horas de puro cine, delirante, divertido, chaplinesco, inteligente, conmovedor. Sobretodo conmovedor. Tenía los pelos de punta durante toda la película y al final alguna lágrima se ha escapado.
Pixar cierra la historia con la que empezó su primer largometraje poniendo nuestros corazones en el asador, removiendolos, haciendo que la mas sincera inocencia saliera por cada poro de nuestra piel.
Homenaje a aquellos niños que nos sentamos una tarde en el cine para disfrutar.

En cuanto a la historia, lejos de parecer la típica, sigue el curso perfecto de la animacion narrada a golpe de humor infantil, humor adolescente y humor adulto. Pixar tiene para todos los gustos,edades y razas. Ademas de la perfecta psicología de todos los personajes, y sus historias, que sin apenas conocerlos, puedes saber todo lo que quieras sobre sus sentimientos, emociones, y sus miedos.


No pieso decir nada mas sobre esta magnífica obra que cierra así un circulo de sentimientos inevitable y una gran historia.

PARA: TODO EL MUNDO QUE QUIERA SALIR DEL CINE CON UNA VISION MEJOR DE LA VIDA.

LO MEJOR: NO TIENE APENAS FALLOS.
LO PEOR: POR DECIR ALGO: Buzz aflamencado.

jueves, 15 de julio de 2010

CAPÍTULO 3: LA FIESTA

12 de la madrugada, 24 de Enero de 1990. Nevaba en las calles de un pueblo de Rhode Island. En ese pueblo había una casa que mantenía la luz de una habitación encendida. Dentro de esa habitación se encontraba una mujer nerviosa, casi una niña, sentada en el w.c. En la encimera del lavabo había una tira reactiva de embarazo, esperaba a que pasara un minuto para poder saber si estaba embarazada., Los nervios eran palpables pero el minuto pasó pronto y con miedo cogió la tira y con mirada inerte reaccionó. Su cara lo decía todo, entonces, impotente se puso a llorar, desconsolada, tiró la tira reactiva, y se miró al espejo, no se reconocía con esa expresión, Pensó:le llamaré Andy. Y sonrió. Pero el problema era evidente para ella. No le iban a dejar tener ese niño en esa casa. Hija de un padre autoritario, no podía permitirse el lujo de contar que vendió su cuerpo por dinero 3 veces para poder escapar de esa casa, que la aprisionaba. Y en una de esas 3, un desliz hizo quedarse embarazada.
Lloraba por 2 sentimientos: Alegría y tristeza; Alegría porque ese embarazo había acelerado su escapada; y tristeza porque no sabía donde ir. No tenía a nadie, salvo un chico en su vientre ( porque ella tenía fe en que iba a ser un chico).
Esa misma noche marchó de casa. Sola, bajo la nieve que caía., hacía donde pudiera. Era ya un fantasma solitario y a la vez acompañado por una semilla.
Anduvo durante media hora y de pronto, se paró. Se encontraba en un parque. Y bajo sus pies había dibujada una Equis. Recordó una conversación. Entre ella y un hombre misterioso, quien le pagó para pasar la noche con el. La ultima noche que ella vendería su cuerpo.
- Hazlo, y si estás embarazada, sal de casa y te ayudaremos…
- ¿Y que truco hay detrás?
- Ninguno, soy hombre de palabra…( serio)
- La mafia siempre tenéis algún as bajo la manga, no me mienta.
- Te he explicado ya que no soy de una mafia..(mirando hacia abajo)Bueno… hay algo, a cambio… pero no es de importancia…Tu hijo… tendrá un cometido, cuando sea mayor.
- No le hagas daño, por favor…
- Indiana, todavía no sabes si quiera si estás embarazada… Además, tu hijo vivirá contigo siempre.
- ¿ Me lo aseguras? ( sollozando)
- Sí, querida, sí….

Y allí seguía, encima de la Equis, entonces un furgón negro apareció a lo lejos y velozmente se paró delante de ella. Abrieron la puerta y una mano la agarró del brazo metiéndola para adentro.

-¿Donde vamos?
-Por favor, no pregunte (le dijo el conductor)

En el presente, Indiana, se encontraba frente a Alissa, en la cafetería, como había dicho en la carta. Indiana le contó su historia. Alissa habló:

- ¿ Y quien era ese hombre?¿ todavía no lo sabes?
- No, y ese es mi tormento…( mirando por una ventana que tenía cerca)
- ¿ Como puedes vivir con ello?
- Mientras mi hijo esté bien… el resto no me importa…
- Vaya, ahora me siento culpable… ¿Pero y por qué a mí? Es decir, por qué me has elegido para contármelo…
- Se lo que te pasó el otro día, tu primer día, y te vi desde el jardín, y te vi cuando esperabas a la psicóloga. Y noté que necesitaba contártelo para que te sintieras mejor, y sentirme mejor, sobretodo. Nadie de aquí lo sabe, por favor, no digas nada. (bajando el tono de voz)
- Jajajaja ¿ a quien?. No conozco a nadie. ( dándole vueltas al café)Oye una pregunta. Sigo sin comprender entonces, que pasó con tu hijo…
- Hay cosas que no se pueden saber… Lo siento. ( mirándola fijamente)
- ¿No te lo permiten?
- Ains…Bueno, tengo que anunciarte algo… Se que sonará raro, pero, en fin. Mientras volvía de dejarte la carta, he pensado que estaría bien hacerte una fiesta de bienvenida. Solemos hacerlo y bueno, en esta zona de la ciudad nos sentimos unidos… Uno mas y otros menos, pero… bueno, solemos juntarnos por ocasiones especiales ( sonriéndole)

A Alissa le resultó tan raro ese tipo de conducta. Era realmente extravagante que hubieran creado amistad entre un grupo de gente. Ella creía que todos tenían sus vidas, sus esferas, sus dimensiones. Pero que iba a pensar ella; había sido una mujer solitaria siempre, y a la vez rodeada de tanta gente. Seguro que todas aquellas personas se sentían solas, y por eso se reunían…o tenían miedo. Ella no era menos, también veía hormigas y aceptó la invitación.

Indiana entusiasmada dijo:

- ¿En serio? ¿ cuando te vendría bien?¿ Mañana? (entusiasmada)

Indiana sabía perfectamente que, aparte de que le apetecía, esa fiesta calmaría los rumores, las sospechas y las tensiones con el tema de su hijo.

- ¿Mañana?... Si claro, si… Prepararé una tarta, se me da muy bien ( mentía)
- ¡Estupendo!, se lo diré a la gente, todos traerán algo de comer…
Alissa sonrió de corazón por primera vez en esa ciudad. Pero al instante le vino una imagen mental de ella cocinando un pastel. Sintió miedo pero se sentía con ganas.
- Pásate por mi casa mañana a las… a ver que piense… ¿A las 7?
- Si, claro.. ( la cara de Alissa decía de ella lo mucho que le aterraba todo aquello)
- ¡Bien!... Y por favor, el tema que hemos hablado, no se lo cuente a nadie, (mirándola con tristeza) Es muy duro sentir un vacío así, y bastante es como para que la gente vaya presionando como hacen ellos…
- No, no te preocupes ( Alissa fue a cogerle la mano en gesto de apoyo pero hubo algo en sí que le dijo: NO LO HAGAS.)

Entonces, Indiana se levantó con una sonrisa y se despidió levantando 7 dedos de sus dos manos, señalando la hora de la fiesta. Y después se perdió entre el tumulto de la gente, desapareciendo como un espíritu.

Alissa, quedó quieta mirando al vacío del vaso de café, no sabía como se había atrevido a hablar con aquella mujer. Se hacía raro hablar con alguien que no te pidiera ningún autógrafo. Todavía se sentía trastornada por todo aquello, el impacto brutal de sus esquemas, todo estaba desmontándose, pero ahora tenía algún que otro aliciente: El pastel ( que suponía aprender a cocinar algo) y la fiesta (que suponía conocer gente). Pero no tenía tiempo, quedaban mas de 24 horas para esa fiesta, y no sabía ni que ingredientes hacía falta. En el camino de la cafetería a su casa se encontraba el supermercado. En el pudo hacerse una pregunta mientras compraba: ¿ con qué dinero pago yo esto?. Entre los pasillos de cereales de marcas de otros países. Además también buscaba como una loca alguna marca americana pero era imposible. ¿ que se supone que era eso? ¿un experimento para observar cuanto aguanta la gente sin volverse loca? Todo era un reto tras otro en esa ciudad, pero como le dijo Paul hacía unas 3 horas escasas "deja que todo lleve su curso"
Y así hizo ella, entonces compró rápidamente lo que ella supuso que era necesario y salio del pasillo a buscar las cajas y sus correspondientes cajeras o cajeros colocados y dispuestos a cobrarle la compra sin ningún dinero. Para ella era todo tan absurdo y tan frío… le vino a la mente un recuerdo:

2 AÑOS ATRÁS.
Era en un programa de televisión de Nueva York, Ella hacía aparición con un vestido negro, bizarro, del que salían unas barras metálicas de la cintura. Era experta en llevar ropas extrañas, y en llamar la atención. Era una entrevista y estaba dispuesta a desplegar su “personalidad”; Esa noche todavía era Afrodita. Se sentó en un sillón de entrevistas y el presentador empezó a hablar:
- ¡Nuevo disco!.¡Nueva imagen! y ¿ nueva Afrodita?... ( mirándola)
- ¿Bromeas Carl?... Siempre soy yo y siempre soy una nueva…jajaja ( Lo mira de reojo) No como tu…. ( bromeando y todo el público riendo)¿Y mi champang? ( la gente riendo)

Había salido ya del supermercado, no tenía que haber pagado nada, allí todo era gratis, sin embargo recreaban un mundo lo mas parecido a una ciudad normal.

Llegó corriendo a su casa, se sentía rara. El salón, la cocina, el cuarto, estaban intactos. No sentía que fuera su hogar, pero a eso si estaba acostumbrada, apenas dormía en casa, salvo en periodos de descanso. Enseguida fijó la vista en el libro de cocina, y entusiasmada dejó las bolsas del supermercado. Y ojeo rápidamente las hojas de postres y allí estaba, el pastel de chocolate y arándanos. Ese era el pastel, y lo iba a hacer, le costara lo que le costara. Tenía los huevos, la levadura, harina, mantequilla.
Abrio el Frigo , dentro había una botella de champang y volvió a recordar….mientras comenzaba a preparar la tarta…
-¿Sabes Carl? (bebiendo champang) Mucha gente cree que solo hago música por vender… eso es equivalente a no amar la música… y quiero decir, para los que me odian, que son muchos ,( mirando a la cámara) que soy única… ( poniéndose seria y levantándose) Se por qué me odiáis… y no es justo por que no me conocéis… aunque creáis que si… pero recordad esto: yo también os odio… y ahora… Champang, Carl, Champnag… (sentándose)
La gente comenzó a aplaudir, era su diva, era ella, tan clara, pura y sincera.
El proceso de fabricación de la tarta seguía su curso. Estaba concentrada en la parte de coger los arándanos y machacarlos bien, pero había un problema, no tenía arándanos, no los compró. Entonces ya no sabía que hacer y se puso nerviosa…rápidamente lo solucionó abriendo la botella de champang pero cuando fue a dar el primer sorbo tuvo una brillante idea: ¿Que sería de los vecinos de al lado? ¿ serían simpáticos? ¿Irian a la fiesta?. Todas esas preguntas se ordenaban en su mente.
Con la excusa de pedir arándanos a sus vecinos, fue a conocerlos. Tocó a su puerta pero nadie contestaba, entonces tocó al timbre. Y abrió un muchacho alto, delgado y moreno:
- ¡ahhhh! ¡Eres tu! ¡Jack!, ¡corre, baja del desván, ha venido avernos!...¿ por que has venido a vernos no? ( dirigiéndose a Alissa).

Otro chico se asomó a la puerta, este era un poco mas bajo y mas ancho de cuerpo. Habló este.
- Alissa, llegas en el momento justo ,Pierrot ( el chico que le ha abierto la puerta) me estaba poniendo nervioso.
- No mientas, cariño; Se pone nervioso con todo ( le dice a Alissa). Además el pastel lo estoy haciendo yo.
- ¿Pastel? ( dijo Alissa)
- Sí, bueno, eso intento, no soy bueno para la cocina, Jack si, pero el esta ocupado en el desván arreglándolo para hacer un cuarto de invitados.
- Sois pareja ¿no? ( pregunta ella un poco cortada)
- Se nota ¿no? ( invitándola a pasar con la mano)
- ( Alissa sonríe pero vuelve a recuperar su seriedad) ¿Y… no tendréis arándanos por casualidad? ( riendose nerviosamente)
- Se nos han acabado… acabo de colocarlos en el pastel… Es curioso, (empujando a Alissa hacia dentro de la casa y cerrando la puerta) creo que tenemos el mismo libro de cocina…
- ¿Hace cuanto que estáis aquí?
- Pues hará un año y medio… ¿tu llevas poco no?
- Dos días… y hoy ha sido un día muy largo… pero tengo que terminar esa tarta… aunque me da pereza ir a comprar arándanos…por eso he venido aquí… ( sentándose en un sillón)
- Bueno, se me ocurre una cosa ( dijo Pierrot), tu tarta puede ser solo de chocolate y nata y la nuestra la de arándanos y diremos en la fiesta que…
- ¿Vais a la fiesta?
- Si claro, como no… ( dijo Jack)
- Ya… ¿ y va mucha gente?
- Ni idea… bueno, suelen estar muchos invitados pero luego no van ni la mitad, la gente de aquí está muy amargada…
- Ya…( mirándose en su interior)

A Jack le inundó una pregunta que debía formular…

- ¿ Por que tú?...( triste) es decir, tu aquí… ¿que te pasó?
- Muchas cosas, algún día os contaré… además, no tengo a quien contarselo.
- Fue un golpe. Recuerdo cuando vimos en la tv la noticia de tu muerte… no lo creíamos. Nosotros te admirábamos como Afrodita.
- ¿Os dejan ver la televisión?
- Si claro, estamos atentos a todo lo que pasa fuera, o eso creemos. Una vez nos pusieron como noticias un video de hacía ya muchos años en las que salían las torres gemelas de fondo, imagínate…pero no ha vuelto ha pasar.
- No comprendo… ( mirando un reloj de una pared) Oye tengo que irme… debo terminar la tarta… ( levantándose)…

…………………………………………………………………..

Alissa se despidió con un:¡hasta mañana! y volvió a su casa. Observó que ella también tenía desván, pero supuso que estaba vacío y ni se molestó en subir. Quedaba un largo rato para acabar la tarta y mirar que se iba a poner. Todavía no había desecho las maletas ni nada, y tenía la sensación de faltarle cosas cuando se puso a sacar ropa. Finalmente quedó dormida encima de la cama con un vestido negro en las manos, que compró hacía ya 2 años para visitar a Michael Jackson en una gala benéfica.

Era ya el día siguiente, las 6 y media de la tarde, y Alissa nerviosa se colocaba el vestido negro, Pensaba que a lo mejor era demasiado elegante para una fiesta en una casa, pero no tenía gran cosa.
La tarta al final salio fatal, estuvo apunto de tirarla, pero no lo hizo, esa tarde se sentía animada, bien, a gusto, le iban a hacer una fiesta de bienvenida, y tenía que estar radiante, como cuando era Afrodita pero siendo Alissa.
Se hizo ya la hora de irse, tenía todo listo: La tarta, el bolso, un bolígrafo, y un pintalabios. Apenas se maquilló, no sabía pero se defendió como pudo.

Entonces salio de casa preparada para pasar un rato agradable. De camino pensó que mejor que no pusieran música suya.

Llegó a la puerta de la casa de Indiana, por las ventanas se observaba a mucha gente disfrutando de comida, Observó por la ventana a Jack y a Pierrot, que disfrutaban dentro también. Vio algo que le dio mala espina: Indiana, con la cara desencajada, subía las escaleras de su casa rápidamente.
Alissa tocó al timbre. Le abrió la puerta una mujer mayor, de raza negra y le dio la bienvenida. Le invitó a pasar y anunció la llegada de la anfitriona. Esto hizo que algunas personas de la sala aplaudieran y se le acercaran a saludar. Le decían cosas como ¡Hola, encantada! o "escuchaba tu música, espero que estés a gusto aquí" y otros como Jack y Pierrot decían "espero que estés aquí por una buena razón" pero la felicitaban, eso era lo importante. Pudo ver alguna que otra cara conocida; el hombre en silla de ruedas, que le dijo aquello de forma tan grosera se encontraba sentado mirándola fijamente. Ella le sostuvo la mirada durante unos segundos y el se giró con su silla hacia otro lado. Era complicado averiguar por que se encontraba ahí si la odiaba, o al menos eso pensaba ella. Pero su atención se centraba en Indiana;¿ donde podía estar?, ¿ seguía arriba? ¿ y su hijo?... ¿Estaría por allí?. Preguntó a Pierrot pero el no supo decirle nada.
Rápidamente Jack y Pierrot, la rodearon, amables, para que se sintiera a gusto. La tarta desapareció de sus manos, en paradero desconocido. Como Indiana. Miró las escaleras esperando a que apareciera pero no lo hizo. Su curiosidad pudo con ella una vez más… y se arrancó a andar escaleras arriba.
Tenía el presentimiento de que su curiosidad, allí, era su faceta que mejores resultados daba.
La parte de arriba era bastante amplia. Todo estaba oscuro y gracias a eso pudo ver como un hilo de luz salía de debajo de la puerta de una habitación. Se acercó en silencio y pegó la oreja ala puerta. Indiana hablaba con Andy. Ella lloraba:
- Por favor hijo, hazlo por mí…
- Déjame, por favor, no te lo voy a repetir, no me apetece…
- ¡Quedándote aquí no adelantas nada…!
- ¡Prefiero quedarme a quía ver como celebráis que una persona mas ha entrado en esta jaula, esta trampa!
- ¡Eres el único que ve de esto una jaula!
- Si no lo fuera dejarían que saliera de aquí…¿ no crees?
- ¡No pueden Andy, lo sabes!
- Mamá, te voy a dejar las cosas muy clara… ( se escuchaba a Indiana llorar) Voy a salir de esta ciudad, cueste lo que me cueste, y voy a decirle al mundo entero que es lo que aquí se cuece… Y voy a salir en cuanto pueda.


Alissa entonces lo comprendió todo. Impactada se quedó parada en el pasillo, apoyada en la pared, inundada de oscuridad. Su mente se nubló, no pudo pensar con claridad. Y recordó una vez mas aquella noche en ese programa de televisión.

El presentador despedía a Afrodita del plató. Ella con un gesto obsceno cogió la botella de champang y se fue al camerino. Tambaleándose entró y dentro se encontró a Clark, que la esperaba:

- Eres magnífica, estupendo, has subido la audiencia de la cadena; Ahora cambiate mañana actuas en Texas.
Alissa se lanzó hacia el
- Clark, (cogiéndolo de los mofletes mientras el no paraba de hablar)¡Clakr! (borracha)
- ¡Dime!
- ¿Quien te habla ahora mismo?... ( con cara de enfadada)
- ¿cómo?
- Clark, joder, ¡concéntrate,! ¿Quien- coño- te habla- ahora- mismo?
- Tu…( asustando y mirándola fijamente a los ojos)
- ¿ y quien soy yo?
- Afrodita… tu…
- Te habla Afrodita, sí… pero quien de verdad lo siente es Alissa, ansiando salir de aquí…Clark… quiero acabar con esto ya… No quiero ser Afrodita nunca mas…
Clark le apartó la cara y ella le soltó los mofletes… y le pidió perdón.

Continuará…

miércoles, 14 de julio de 2010

AVANCE DEL 3 CAPÍTULO.

- Hazlo, y si estás embarazada, sal de casa y te ayudaremos…
- ¿Y que truco hay detrás?
- Ninguno, soy hombre de palabra…( serio)

lunes, 5 de julio de 2010

2º CAPÍTULO: LA PSICÓLOGA

AVISO IMPORTANTE: CUANDO APARECE UN ASTERISCO (*)SIGNIFICA QUE LO NARRA LA PRÓPIA ALISSA.


2º CAPITULO: La psicóloga

Alissa permanecía sentada en un sillón de una sala de espera. Paul había mandado expresamente a Robert a casa de Alissa al segundo día de su llegada. Era importante ir al psicólogo. No se sentía culpable por haber echador a correr, de hecho, Robert le comentó de camino que casi todos los que llegan a Hades suelen estar asustados y se arrepiente. Ella no estaba arrepentida, al menos no quería irse. Solo tuvo la sensación de sentirse encerrada, y mas por lo que le comentó aquel guardia sobre la protección de la ciudad. Y Sudáfrica… como podía haber viajado hasta Sudáfrica… Era todo tan extraño…
Los pensamientos pululaban como mosquitos que pican. En esa sala de espera solo había un hilo musical sensible que se repetía al cabo de 2 minutos. Los nervios eran mas reconocibles antes de entrar a la consulta. Entonces se abrió una puerta y se asomó la cara de una mujer, que habló a Alissa.
- ¿Alissa?, Puedes entrar…
Cuando ella se levantó y comenzó a andar, de un golpe se abrio la puerta principal que daba a la sala de estar, Eran dos hombres vestidos iguales, con un uniforme parecido al que llevaba Paul el día anterior pero mas informal. Estos llevaban forzosamente a un chaval rubio, joven, de unos 17 años. Forcejeaba como si se sintiera un delincuente al que han pillado con las manos en la masa, y efectivamente así lo era.
Cuando estaban cerca y cruzaron por delante de Alissa, el se le quedó mirando y entonces ella lo reconoció de momento. Era el chico con el que se cruzó en las escaleras del edificio de salas comunes el primer día y que se chocó con ella porque el iba corriendo. ¿ Iría huyendo de algo?.
Estos dos hombres, encargados del orden público en Hades, metieron al chaval en la consulta de la psicóloga a la que ella se dirigía en ese mismo instante, y cerraron la puerta. La curiosidad era terrible, no podía quedarse quieta sin saber que tipo de situación era aquella. ¿ Y si Hades la que se estaba portando mal con aquel chico? ¿Y si trataban a la gente como a escoria? Lo mismo solo se estaba volviendo loca por el shock que suponía estar allí, pero se levantó. Entonces, desde aquel momento ya nada sería igual para su vida, todo cambiaría y tendría una razón para actuar como actuaría en situaciones futura. Es gesto de levantarse y acercarse a intentar escuchar la condenaba sin remedio a un destino que ella no querría.
Así que apoyó la oreja a la pared, y escuchó algo:
- Andy, es la segunda vez que vienes…¿ por que?
- Se que no debía haber pegado a nadie…
- Ya no se trata de pegar… Se trata del por qué… Me gustaría ayudarte pero no me dejas… Cuéntamelo…
- Déjeme…
- Van dos intentos de atar a un guar…

Pero Alissa no pudo seguir escuchando porque un hombre pasó por su lado y se le quedó mirando, también parecía trabajar en aquel edificio. Cuando ya pasó volvió a pegar la oreja. Hablaba la psicóloga:

- … en tu casa… E iré a verte allí… Creo que es lo mejor…

Entonces escuchó la puerta principal abrir se otra vez y una mujer madura andaba rápido y con cara de preocupada hacía la consulta, abrió la puerta y entró. Al rato salio con el chaval de la mano, tranquilos, y los dos hombre siguiéndolos. Entonces la psicóloga se asomó de nuevo a la puerta y le dijo que entrara. Alissa observó la sala por dentro; era sencilla, y austera. En general todo en esa ciudad parecía ser Austero, hasta el silencio sepulcral de aquella mujer que observaba en un ordenador no se que cosa. Le costó hablar, pero comenzó:
- Dime Alissa, ¿ como te encuentras hoy?
- Mmm ( extrañada) No muy bien… creo.
- Cuéntame todo lo que hiciste ayer…
- ¿No lo sabe? ( interesandose)
- No, no todo…( con una sonrisa)
- Desperté aquí… y no se si he hecho bien… Y bueno…yendo al grano ( con un poco de sarcasmo) eché a correr.
- Y dime… ¿ por qué?
- Me sentí agobiada… ¿Sabe?... No sabía que se iba a formar tanto revuelo… Pero… nose… cuesta analizar la situación.
- ¿ Crees ahora mismo, en estos mismos instantes, que necesitabas el modo limbo?
- Puff el modo limbo, suena tan frío…( afectada)
- ¿ No crees que el simple hecho de fingir tu muerte ya es frío? ( Pensando que con esa pregunta intimidatoria sacaría alguna información)
- Yo lo necesitaba… estaba agobiada. No tenía vida, no tenía amigos, no tenía aquello que muchos tienen…
- Pero tenías fans…miles de personas que te querían…
- No.. querían a Afrodita, no a mí…, A la rubia excéntrica si.
- ¿ Crees que la fama te pudo?
- Me cuesta admitirlo… pero si.. sino no estaría aquí…
- ¿ quieres irte de aquí? o ¿ crees que serás feliz? ¿ Has pensado en el suicidio en los días que llevas aquí?
- Eso no lo se ni yo, ni tu , ni nadie… ( enfadada) ¿ Puedo irme? Me siento cansada y quiero conocer la ciudad…( levantándose e inquieta por lo que acababa de suceder a aquel muchacho)
- Alissa, sabes que puedes venir cuando quieras… estoy aquí para ayudarte. Además si no colaboras te sacarán lo que tramas a la fuerza.
Aquello dejó marcada a Alissa, lo que hizo que se levantara de golpe, asustada.
- Muchas gracias ( abriendo la puerta) lo tendré en cuenta.

Alissa salió respirando hondo. No sabía por qué le había hecho ese tipo de pregunta. Pero se encontraba mal. Ella no quería pensar que ese lugar no le gustaba, era allí donde quería ir y solo tenía que familiarizarse Pero lo de aquel chaval le había quedado como una herida en su memoria. Y pretendía investigar.
Entonces saliendo del edificio comenzó a pasear. Aquella zona de la ciudad parecía ser la zona de administración, control, ayuntamiento. Hospital, etc. Los edificios no tenían pinta de ser casas, y toda la gente llevaba su uniforme con su placa, y se podían apreciar algún médico, un hombre trajeado, Todo en Hades parecía estar demasiado controlado como para ser secreto, pero no quería tampoco sacar las cosas de quicio. Ella no había hecho todavía ninguna pregunta, ya que no había tenido la oportunidad. Conforme andaba, los jardines y parques con árboles se hacían con el terreno y todo comenzaba a hacerse mas hogareño. Había gente que paseaba. Y otros se sentaban en un banco a mirar como algún niño, (que había muy poco) se iba a jugar en la arena. Era una ciudad, pero muy estética. Ya de por sí las ciudades pretenden ser estéticamente atractivas y bonitas pero esta tenía su toque de secretismo. Un aire de artificialidad, como los parques de atracciones; te adentras en ellos y crees que todo es real pero solo son unas fachadas imitando al mundo real.

No se respiraba un aire agobiante, de hecho había muy poca gente. El índice de habitante por kilómetro cuadrado sería bajísimo.

Otro parque se veía y Alissa para descansar, se sentó en un banco. Cerró los ojos y dejó la mente en blanco. Dejando sonar todos aquellos ruidos ambiente de Hades. Y al abrirlos vio de lejos a los dos hombres que habían acompañado a aquel chico, Andy, y a esa mujer, que ella suponía que era su madre. Y volvió a su cabeza el interés por ese tema. Y decidió levantarse e ir en dirección de donde venían esos dos hombres. El camino era una calle con casas a ambos lados, y no se observaba mucha gente. Pero Alissa pudo reconocer, regando el jardín a la madre de aquel chico. Se quedó mirando durante un momento buscándolo pero la mujer se dio cuenta y corrió dentro de la casa, como si se sintiera amenazada. Ese gesto no hizo mas que avivar mas las ganas por saber que ocurría pero ya se había percatado de que había sido muy exagerada mirando, y si había alguien en aquel lugar que sabía lo que era que te intimiden, era ella. Así que se dio media vuelta y volvió para casa; Se hacía el medio día en Hades y tenía hambre. Pero tenía un trabajo que se le había ocurrido por el camino: Hablar con Paul.

Cuando llegó a casa y abrió el frigorífico, una cantidad enorme de alimentos de todo tipo se apiñaban dentro. Ella no sabía cocinar, y no es porque no quisiera o no lo hubiera intentado sino porque nunca había tenido la oportunidad. Era curioso porque un libro de cocina descansaba sobre la encimera y cuando fue a abrirlo sonó el timbre de la puerta.
Asustada, se quedó inmóvil mirando el libro. Abrió la puerta de un golpe pero no había nadie, parecía como si un fantasma hubiera llamado para burlarse de ella. Y efectivamente, un fantasma se alejaba. Vio a la madre de aquel chico andando a un ritmo frenético. Cuando fue a cerrar vio un sobre en el suelo. Lo cogió, lo abrió y leyó:

<< HOY, A LAS 4, EN LA CAFETERÍA QUE HAY DETRÁS DE LA CALLE DEL PARQUE PRINCIPAL. HABLAREMOS>>

Estaba firmado por Indiana Warhol.

Alissa no sabía que hacer, le temblaba todo pero sabía que la curiosidad podía con ella. Al fin al cabo se sentía sola. Tenía dos opciones; relajarse y ponerse a cocinar o ir corriendo a hablar con la psicóloga del asunto.

La segunda opción le pesó y corriendo, fue al mismo edifico de donde hace unas horas había querido. Sabía que la psicóloga no le había dado buena espina, pero con Paul las cosas no estaban como para que la tomara como una loca; Además necesitaba ganarse la confianza de aquel hombre.

Y allí se encontró, en ese pasillo, buscando como un perro que olfatea el hueso. Y encontró el despacho a pesar del laberíntico lugar. Tocó a la puerta pero no había nadie y forcejeando la puerta consiguió abrir. Pensó que con un poco de suerte encontraba los archivos de Andy y conseguía saber que pasaba. La curiosidad le pudo de nuevo pero algo la freno, cayó en sí, volvió a ser racional. Se dijo así misma que eso no estaba bien y que mejor hablar con Paul. Y podía volver la psicóloga en cualquier momento. Entonces se dio la vuelta y corriendo cerró el despacho, agitada. Y justo en ese momento vio a Paul hablando con una mujer que tenía lágrimas en los ojos y el le hablaba en un tono bastante inadecuado. Todo era muy extraño, pero esa enigmática mujer y esa enigmática situación no eran lo que ella venía a buscar. El de lejos vio a Alissa y de golpe se calló y mantuvo las formas y se paró en seco. Alissa pudo ver como el la cogía del brazo y le decía algo mirándole a los ojos. No era una conducta agresiva, así que nuestra protagonista giró la cabeza con tono de desinterés; pero ya se acercaba Paul. Y se alejaba aquella mujer sollozando.

- ¿ Que haces Alissa?
- He venido a hablar con la Psicóloga, he estado aquí esta misma mañana, no entiendo… ¿no trabaja mas? ( sofocada)
- Alissa, tu psicóloga no va a volver más… Te asignaremos otra en cuanto pueda, pero me coges muy ocupado…Voy a comer… ( un poco nervioso) ¿Cómo ha ido esta mañana?
- Mira Paul, no te conozco de nada, en serio, de nada, pero ya te odio, te guardo mucho rencor por haberme enviado a la psicóloga si preguntarme. Ademas, que todo es tan… raro, tan absurdo…
- Son normas, lo siento…
- ¿ y por qué no está?.. ¿ Se ha ido así sin más? ( con lagrimas en los ojos y perdiendo la compostura)
- Alissa… Entra en el despacho. ( refiriéndose al despacho de la psicóloga)

Paul la coge del brazo y la mete de un golpe dentro cerrando la puerta de un portazo.
- Se te da bien tratar a las mujeres por la fuerza ¿no? ( dijo ella en un tono sarcástico)
- Calla, por favor… ( sentándose en una silla)
- ¿ quien es esa? ¿eh?... ¿A todas les dices lo mismo?
- ¿ que? ( sorprendidísimo) Alissa, no has venido en un buen momento… Contestaré a todas tus preguntas y te ayudaré. Ejerceré de psicólogo durante unos minutos y luego… si me prometes que tendrás paciencia con esta ciudad, no tendrás que ir mas al psicólogo, yo seré tu confidente.
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*Paul estuvo hablándome durante un cuarto de hora sin parar. Yo le escuché y todo lo que me dijo me calmó. Al menos en parte. Me dijo muchísimas cosas que me habían quedado claras. Contestó dudas sobre la ciudad, sobre sus habitantes. No todas, pero eso generaba confianza ciega. Pero todavía quedaba abrir la caja de Pandora. No sabía nada de aquel chico, Andy , y quería saber por que notaba algo raro y quería investigarlo.
Paul y yo mantuvimos aquella noche una conversación que, por el momento, no es relevante pero me hizo comprender que no era fácil vivir en aquella ciudad. Y todavía quedaba la conversación misteriosa con la autora de aquella carta intrusa. Y lo mejor de todo es que todo lo que hablé con Paul no hizo nada mas que alimentar mis ansias de saber por qué la psicóloga había desaparecido de pronto y no había dado explicaciones. E Aquí otra de las incógnitas que se me presentaron en mi segundo día en Hades.